El alcalde de Morille, Manuel Ambrosio, el diputado de Cultura David Mingo y la autora del libro María José Gil. - EUROPA PRESS
SALAMANCA 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Museo-Mausoleo, conocido popularmente como Cementerio de Arte de Morille, celebra su vigésimo aniversario --el primer enterramiento se hizo en 2005-- con la publicación de un libro a modo de catálogo escrito por María José Gil Sánchez y editado por la Diputación provincial de Salamanca.
El diputado de Cultura, David Mingo, ha asegurado durante su presentación que el libro se ha realizado para dar respuesta a la "creciente demanda de información existente acerca de las piezas enterradas en él", como ha asegurado Mingo.
El diputado ha añadido que este cementerio es una "nueva forma de concebir el arte" y en él hay enterradas obras cedidas por los artistas que suman ya más de 100 sepulturas, con piezas que van desde un Pontiac de los años 80 a las cenizas de un artista francés.
Como ha añadido David Mingo, además, "los objetos más valiosos se acumulan junto a otros de más valor sentimental".
Todas las sepulturas se van catalogando, lo que ha permitido también realizar el libro del que la Diputación ha editado 200 ejemplares, que ya se ha puesto a la venta en librerías al precio de 10 euros.
La autoría del libro, María José Gil, ha reconocido durante la presentación a la que asistido Europa Press, que "no es fácil explicar qué es un cementerio de arte", aunque este libro nace como consecuencia de la apuesta por la cultura que se hace en Morille desde hace 20 años.
"Estamos muy satisfechos del camino recorrido y el trabajo hecho" ha añadido.
Gil ha reconocido que "el motor entusiasta de todo esto fue Domingo Sánchez Blanco" y que, tras realizar los primeros enterramientos en 2005, "actualmente tenemos lista de espera".
Para visitar este peculiar museo, ha indicado María José Gil, solo hay que ir hasta el lugar, ya que tiene un concepto abierto, aunque si se acude al Ayuntamiento "siempre los podrá acompañar alguien para explicarles las dudas que tengan, o llevar el libro para guiarse" ha puntualizado la autora.
El cementerio de arte, único en el mundo como ha añadido Gil, se asienta sobre una parcela de 76.131 metros cuadrados, titularidad del Estado.
El objeto que desaparece al enterrarse "aparece de nuevo al evocarlo" ha finalizado Gil a modo de resumen, aunque el sueño de los creadores de este museo es verlo digitalizado en el futuro.