Actualizado 27/08/2021 13:16 CET

El Clínico de Valladolid, pionero en implantar un sensor que monitoriza el corazón

A la derecha, el doctor Amat explica la colocación del sensor con el paciente Eduardo a su derecha acompañado por el gerente del Clínico (segundo por la izquierda) y el jefe del Servicio de Cardiología (a la izquierda).
A la derecha, el doctor Amat explica la colocación del sensor con el paciente Eduardo a su derecha acompañado por el gerente del Clínico (segundo por la izquierda) y el jefe del Servicio de Cardiología (a la izquierda). - EUROPA PRESS

   Mide la presión auricular en pacientes con insuficiencia cardiaca y en el futuro un dispositivo similar permitirá además aliviar la misma

   VALLADOLID, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El Hospital Clínico de Valladolid ha implantado un sensor que monitoriza el corazón de forma remota y mide la presión de la aurícula izquierda en pacientes con insuficiencia cardiaca, de manera que se pueda variar su tratamiento y evitar nuevos ingresos derivados de la enfermedad, ya que es una de las que más incidencia presenta y supone altas tasas de hospitalización.

   Con este avance, dentro de una investigación que lleva a cabo su Servicio de Cardiología, el centro hospitalario es uno de los pocos del mundo que ha llevado a cabo esta técnica que consiste en la implantación de un chip V-LAP de Vectorius, primer sensor en el corazón creado para monitorizar el corazón de estos pacientes que consiste en un microordinador inalámbrico y sin batería que descansa directamente sobre el tabique interauricular.

   Además de evitar la hospitalización recurrente de estos pacientes, la ventaja del dispositivo es que mide la presión en el corazón, que sube en estos pacientes y deriva en un encharcamiento de los pulmones, pero además, gracias a este avance, en el futuro se podrá implantar un dispositivo similar que permitirá incluso aliviar esta presión.

   Este avance lo han presentado en rueda de prensa el gerente del Clínico, José Antonio Arranz Velasco; el jefe del Servicio de Cardiología del Hospital, Alberto San Román; el coordinador de Cardiología Intervencionista, Ignacio Amat; y Eduardo, el paciente al que se le ha implantado el sensor, de 78 años, quien ya ha recibido el alta desde que se le practicó la intervención, hace algo más de un mes.

   El Clínico es, junto al Hospital Germans Trías de Badalona, el primero de España en implantar esta tecnología desarrollada por una start up de Israel, por lo que algunos se han implantado allí y alguno más en Alemania, ha explicado el doctor Amat.

   Los objetivos de esta técnica es, además de la mejora del paciente, evitar reingresos y, con ello, una descarga de los hospitales que se traduzca en un menor gasto económico.

   Ignacio Amat, para destacar la utilidad de este dispositivo, ha comparado al paciente con alguien que tiene hipertensión, que se toma una pastilla y lo soluciona, pero sólo se sabe qué presión tiene cuando se la toma. En este caso, ha explicado que la fatiga de la insuficiencia cardiaca es un aumento de las presiones en el corazón, que provoca que aumente la presión en los pulmones y se encharquen. Para prevenir que suba mucho repentinamente por alguna razón, dando diuréticos y fármacos para disminuir encharcamientos, pero muchas veces llega tarde y tiene que ir al hospital.

MONITORIZACIÓN

   Para mejorar el abordaje de las insuficiencias cardiacas, el sensor permite leer los datos del corazón del paciente mediante la colocación de un cinturón que transmite la información mediante un router y permite pautar mejor los diuréticos y fármacos que se le pautan.

   La implantación llevada a cabo en Eduardo se enmarca dentro de una investigación, que tiene más candidatos en los que se podrá implantar el sensor de aquí a fin de año, que consiste sólo en colocar este V-LAP, pero en una segunda etapa se implantará un dispositivo similar que medirá pero también podrá abrir una válvula de descarga y aliviar la presión, de manera que se pueda mejorar la calidad de vida de los pacientes y aumentar la supervivencia.

   "Este estudio no aparece de la nada", ha explicado Amat, surge de otro previo aún en marcha en el que se está colocando una válvula entre las dos aurículas porque suele haber mucha presión en el lado izquierdo del corazón y se descargaría en el derecho. Sin embargo, eso no lo necesita todo el tiempo el paciente y hasta el día de hoy hay una descarga y ahora se integre la detección de presiones con la válvula, sólo se abra cuando se necesite.

   Los resultados de la primera etapa son "muy buenos", ha señalado el cardiólogo, quien ha aclarado que el chip sólo se ha implantado a Eduardo y, si funciona, en el futuro se combinarán ambas tecnologías, ha señaldo el doctor Amat, quien ha destacado la importancia de tener el apoyo del Centro de Investigación Biomédica en Red Enfermedades Cardiovaculares (CIBERCV), y con varios centros más porque ha afirmado que solos no pueden hacer nada, intentar que este proyecto se pueda comprobar y ojalá en pocos años sea una opción de tratamiento

   Precisamente Eduardo, el paciente al que se le ha implantado el sensor, ha explicado en la rueda de prensa que se encuentra algo mejor y no nota tanto cansancio. Ha asegurado que no dudó en aceptar la invitación para probar este dispositivo y que se atreve con todo lo que sea adelantar", dado que lleva muchos ingresos desde que sufrió el primer infarto hace 20 años.

   Para dar una idea de la repercusión del avance, el jefe del Servicio de Cardiología del Clínico ha puesto de manifiesto la incidencia de la insuficiencia cardiaca, una patología --que puede derivar de cualquier otra relacionada con el corazón si no se trata-- que produce fatiga, que padece el 2 por ciento de la población, un porcentaje que aumenta hasta el 10 por ciento en mayores de 70 años y que es la causa más frecuente de hospitalización de personas con más de 65 años.

   Además, ha agregado, tiene un pronóstico "muy sombrío", ya que el 9 por ciento de los pacientes que la sufre fallece durante el ingreso, el 15 por ciento al año siguiente de recibir el alta y el 30 por ciento reingresan dentro del año siguiente a su salida del hospital. La enfermedad representa el 3 por ciento del gasto sanitario.

   Por ello, ha explicado, en el Clínico se trabaja con un plan integral de insuficiencia cardiaca que incluye una clínica dedicada a esta patología con un hospital de día.

IMPLANTE MEDIANTE CATETERISMO

   Gracias a este nuevo sistema, disponible 24 horas al día, siete días a la semana, las lecturas de presión de la aurícula izquierda se pueden obtener en casa por primera vez.

   El implante se coloca en un procedimiento estándar de cateterismo mínimamente invasivo y los datos digitales de alta resolución del corazón se envían de forma segura a la nube, y los pacientes pueden monitorizar sus datos en el corazón con solo presionar un botón.

   Vectorious V-LAP permite a los médicos una solución práctica para la medición diaria directa de la presión auricular izquierda. El método de seguimiento introduce en tiempo real la atención remota de la insuficiencia cardíaca, mediante la cual los cardiólogos pueden proporcionar instrucciones específicas, modificar los regímenes de dosificación y tomar mejores decisiones basadas en la inteligencia artificial (IA).

   Tener acceso a lecturas V-LAP de alta resolución permitirá a los profesionales diagnosticar afecciones cardíacas adicionales como regurgitación mitral, arritmias, disfunción diastólica y más, utilizando algoritmos de apoyo automatizados.

   De esta manera, y gracias a la inteligencia artificial que utiliza algoritmos de reconocimiento de patrones, se podrán diseñar planes de recuperación óptimos individualizados para cada paciente.

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