VILLASANDINO (BURGOS), 10 (EUROPA PRESS)
La Guardia Civil de Tráfico sorprendió con el radar a un conductor que circulaba a 260 kilómetros por hora por la carretera A-231 (León-Burgos), en el término municipal de Villasandino (Burgos).
Los hechos se produjeron ayer, cuando los agentes sorprendieron al individuo circulando a más del doble de la velocidad permitida, que es de 120 kilómetros por hora, según informaron a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Burgos.
El conductor, vecino de un pueblo de Asturias, recibió dos denuncias, una por exceso de velocidad y otra por conducción temeraria, y fue imputado por la Guardia Civil por un supuesto delito contra la seguridad del Tráfico.