Una agente de Policía Nacional en Valladolid. - POLICÍA NACIONAL
VALLADOLID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -
Efectivos de la Policía Nacional han detenido a una mujer que propinó puñetazos a un agente y mordió a otro después de ser identificada por alterar el orden en un bar del barrio vallisoletano de Parquesol.
Los hechos se han producido sobre las 3.30 horas de la madrugada de este domingo, 14 de septiembre, cuando se avisó a la Policía Nacional para que acudiera a un establecimiento hostelero ubicado en el barrio de Parquesol, donde una mujer alteraba el orden en el interior de un bar, han informado a Europa Press fuentes policiales.
A su llegada, los agentes localizaron a la mujer en la vía pública, en actitud agresiva y profiriendo gritos e insultos hacia varios ciudadanos.
Al intentar calmar la situación, los agentes fueron también objeto de insultos por parte de la mujer, quien alegaba haber sido expulsada del local por dos varones presentes en el interior.
Durante la intervención, uno de los agentes procedió a identificar a los implicados en el interior del establecimiento y uno de ellos manifestó haber recibido una agresión física (un golpe en el rostro) por parte de la mujer, mientras otro indicó que la misma había estado molestando e insultando a los clientes, lo que motivó su expulsión del local.
La mujer, que se negó reiteradamente a identificarse y continuó con amenazas e insultos hacia los agentes, finalmente entregó su documentación de forma "desafiante", según las mismas fuentes.
AGRESIONES
Mientras se procedía a tomar sus datos, la mujer agredió físicamente a uno de los agentes, al que propinó varios puñetazos en el abdomen mientras amenazaba verbalmente con causarles daño.
Ante estos hechos, los agentes detuvieron a la mujer, que mostraba una actitud violenta, se negaba a colaborar y se despojó de parte de su ropa en plena vía pública, tras lo que fue trasladada posteriormente al Centro Médico Arturo Eyries para valoración médica.
Una vez en el centro sanitario, la detenida continuó con su comportamiento hostil y se negaba a descender del vehículo policial. Así, fue necesario el uso de una silla de ruedas para su traslado, momento en el que volvió a agredir a uno de los agentes, al que mordió en la muñeca y antebrazo derecho.
Tras recibir asistencia médica, la detenida fue trasladada a dependencias policiales para la instrucción de las diligencias correspondientes y puesta a disposición de la autoridad judicial, que decretó su libertad.