Estado en el que quedó el vehículo tras colisionar en Valladolid después de una peligrosa persecución. - POLICÍA MUNICIPAL DE VALLADOLID
VALLADOLID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
Efectivos de la Guardia Civil y la Policía Municipal de Valladolid han detenido a un individuo que conducía sin carné, quien presentaba síntomas de haber consumido drogas, y a su acompañante tras eludir un control de alcoholemia de la Benemérita y protagonizar una peligrosa persecución en la que intentaron echar de la vía a las patrullas que les persiguieron por Zaratán y Valladolid hasta que el vehículo acabó colisionando en la capital.
Los hechos se produjeron en torno a las 2.40 horas de este domingo, 31 de mayo, cuando un turismo Renault Megane trató de evitar un control de alcoholemia de la Guardia Civil ubicado en la calle Padre José Acosta con Camino del Prado, entre Valladolid y Zaratán, han informado a Europa Press fuentes de la Policía Municipal.
El vehículo hizo una maniobra evasiva y se dirigió en dirección contraria hacia Zaratán seguido de una patrulla de la Guardia Civil a la que trataba de embestir para echarla de la carretera mientras circulaba en zigzag. El turismo llegó a entrar en Zaratán a gran velocidad, circuló por calles estrechas y provocó que peatones y otros vehículos tuvieran que evitarlo.
Posteriormente, salió de la localidad hacia Villanubla por la vía de servicio, también en dirección contraria y, al llegar a un polígono, giró para dirigirse hacia la capital vallisoletana por la Avenida Gijón, momento en el que la Policía Municipal se sumó con una patrulla a la persecución, que se prolongó hasta Fuente del Berrocal.
Una vez allí, el coche fugado realizó un cambio de sentido para dirigirse de nuevo hacia la ciudad por la avenida de Burgos mientras se sumaban más vehículos a la persecución que intentaron hacer parar al turismo, que continuó con maniobras agresivas e intentos de embestir a sus perseguidores.
Finalmente el vehículo huido llegó hasta la calle Eneldo, en Puente Jardín, donde colisionó con varias vallas y señales y no pudo continuar la marcha.
ENCERRADOS EN EL COCHE
Agentes de la Guardia Civil y Policía Local rodearon el Renault Megane y pidieron al conductor y al copiloto que salieran del mismo, pero no hicieron caso a pesar de las insistentes peticiones, por lo que al final fue necesario fracturar una ventanilla del turismo para sacar a ambos, que se mostraron desafiantes, exaltados y trataron de golpear a los agentes, con los que forcejearon hasta que salieron, tras lo que se produjo su arresto.
En el caso del conductor, de 38 años, se le acusa de un delito de atentado a la autoridad, otro de resistencia y desobediencia y un tercero contra la seguridad vial.
Se da la circunstancia de que el individuo nunca había obtenido el carné de conducir y, además, presentaba síntomas "muy evidentes" de haber consumido sustancias estupefacientes, aunque no se le pudo practicar el test de drogas al no contar con suficiente saliva para ello, por lo que se esperan los resultados de las analíticas practicadas.
Por su parte, el copiloto, de la misma edad en el momento de los hechos, fue arrestado por resistencia y desobediencia, pero además fue propuesto para sanción al encontrarse en su poder tres envoltorios de plástico con una sustancia en polvo de color blanco, presumiblemente cocaína.