Valladolid. 20251027. 70 SEMINCI. Rueda de Prensa SILENT FRIEND con la participación de Ildikó Enyedi (Cineasta). PHOTOGENIC/ RUBÉN ORTEGA. - RUBEN ORTEGA
VALLADOLID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
La directora húngara Ildikó Enyedi ha presentado en España su nueva película, 'Silent Friend', una propuesta que reflexiona sobre el tiempo, la percepción y la conexión entre el mundo humano y el natural, mediante la unión de tres épocas distintas --1908, 1972 y 2020-- a través de un único protagonista silencioso: un imponente gingko, árbol milenario situado en el jardín botánico de una universidad alemana.
La cineasta, ganadora del Oso de Oro en Berlín y nominada a los Óscar por 'En cuerpo y alma' (2017), ha explicado que esta película, proyectada en la 70 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), ha supuesto "un recorrido muy particular que emociona" y una oportunidad para explorar "otras formas de percepción y existencia". "La realidad es efímera, cambia aunque pensemos que es sólida e inamovible. Solo podemos ver una parte de esa vida", ha señalado.
Dividida en tres líneas temporales, 'Silent Friend' muestra distintos momentos de conexión entre los seres humanos y el mundo natural: la primera mujer admitida en el campus universitario a principios del siglo XX, un estudiante en plena revolución social de los años 70 y un neurocientífico --que recae en Tony Leung Chiu-wai--, aislado por la pandemia, busca entender las similitudes entre el cerebro humano y el gingko.
"Una niña del siglo XX con una vida controlada, las primeras grietas de esa estructura, y después los años 70, cuando una nueva generación pensó que podía cambiar el marco de la vida", ha explicado Enyedi. "Queríamos reflejar esa curiosidad, esa oportunidad de replantearse el mundo".
En este sentido, cada periodo histórico cuenta con distintas peculiaridades viasuales: blanco y negro para 1908, 16 milímetros para unos años 70 cálidos e imagen digital fría para el presente. Una decisión, según la directora, que responde a su deseo de "mantener los límites humanos" y ofrecer "vistazos a la anatomía de la existencia".
"Queríamos enfocar las hojas en vez de a los seres humanos. Es una elección sencilla, pero eficaz: muestra que solo somos pequeños elementos insignificantes dentro de un todo", ha afirmado Enyedi, que trabajó estrechamente con su antiguo alumno en la dirección de fotografía para alcanzar "una simplicidad y transparencia" visual.
El trabajo sonoro también cumple un papel clave. Enyedi ha destacado que "a veces la imagen no puede mostrar lo invisible" y que el sonido se convirtió en una herramienta para revelar "el poder oculto de las plantas".
PARTITURA AMBIENTAL
"Recreamos sonidos pequeños, como el de una semilla abriéndose. No buscábamos algo bonito, sino transmitir que estamos ante otro universo", ha añadido. La cineasta combina sonidos naturales con una partitura ambiental y una canción de Gaby Moreno, que, según ha confesado, "representa toda la pasión y el sentimiento del personaje principal".
'Silent Friend' no busca narrar una trama convencional, sino abrir una serie de "momentos de conexión efímera, pero significativa" entre los personajes y su entorno.
"Quería alimentar la necesidad humana de historias, pero también llamar la atención sobre los aspectos menos visibles de nuestra vida", ha señalado la directora. "El motivo de la película era ofrecer otra forma de mirar, a través de las plantas, hacia un mundo diferente pero igualmente bello".
HISTORIAS ABIERTAS
Enyedi ha reconocido que esta obra condensa "pensamientos y curiosidades" que la acompañan desde hace tiempo y que su intención era "dejar las historias abiertas, desplazarse de un tiempo a otro y conectar a través de las sensaciones".
La película, que opta a la Espiga Verde en la 70 edición, actúa como una reflexión sobre el tiempo, la percepción y comunicación. Como el árbol que observa en silencio, 'Silent Friend' invita a escuchar más allá de las palabras.
La directora húngara ha definido su película como "un acto de equilibrio entre lo visible y lo imperceptible". "Quería mostrar que hay otras formas de vida, otras realidades tan diferentes como bellas", ha concluido.