El Obispillo, tradición internacional arraigada en Palencia y Burgos

Vista exterior de la Catedral de Palencia
SANTA MARÍA LA REAL
Actualizado 26/12/2016 11:53:53 CET

PALENCIA/BURGOS, 26 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Obispillo, esa tradición en la que cada año se vuelcan las ciudades de Palencia y Burgos, es en realidad una antiquísima celebración internacional de origen medieval con presencia actual en numerosos países de Europa e incluso en Estados Unidos.

Esta fiesta tiene su origen en el siglo XIII como homenaje a San Nicolás de Bari, obispo que falleció muy joven y que al morir dejó su herencia a niños y necesitados, por lo que se convirtió en el patrón de los más pequeños.

De hecho, con el tiempo la figura de San Nicolás derivaría hasta convertirse en la figura de Papá Noel o de Santa Claus. La fiesta del Obispillo consiste en la investidura de uno de los niños de la escolanía de una catedral o abadía como máxima autoridad y se relaciona con la antigua festividad romana de las Saturnales, en las que los roles de los poderosos son tomados temporalmente por los miembros más humildes de la sociedad.

Esta paganización del santo llevó a la Iglesia Católica a prohibirla, algo que comenzó en el Concilio de Basilea de 1445 y que se generalizó a partir del de Trento, a mediados del siglo XVI.

Aunque se celebra el 28 de diciembre, en coincidencia con el día de los Santos Inocentes, tradicionalmente la elección del niño encargado de representar al joven Nicolás se realizaba el 6 de diciembre, fiesta del santo, que aunque nacido y muerto en la actual Turquía, es conocido internacionalmente por el lugar donde reposan sus restos, la ciudad italiana de Bari.

Durante la Edad Media eran muy numerosos los lugares en que se celebraba, desde París hasta Venecia. En Inglaterra se conocía como 'Boy Bishop'. En España, tenía presencia en Murcia, León, Palencia o Valencia, con matices y variaciones, así como en Granada tras la conquista a los musulmanes en 1492 o en Gran Canaria después de ser incorporada a la Corona de Castilla.

RESURGIMIENTO

Tras su prohibición, el Obispillo volvió a celebrarse en la Catedral de Hereford (Reino Unido) en 1973 para un servicio infantil especial, al que han seguido ceremonias anuales completas y tradicionales desde 1982. Estas ceremonias se celebran también en las catedrales de Westminster y Salisbury, y en varias iglesias parroquiales de toda Inglaterra.

La costumbre también ha sido recuperada en el Colegio Internacional de Chavagnes (Francia), mientras que en Estados Unidos, uno de los primeros resurgimientos de la costumbre tuvo lugar en 1979 en la Catedral de Todos los Santos de Albany (Nueva York), como parte de una feria medieval anual.

En España la tradición se celebra de nuevo en Cataluña, donde es conocida con el nombre de 'bisbetó' en el Monasterio de Montserrat, así como en localidades de Navarra y, dentro de Castilla y León, las ya mencionadas Palencia y Burgos.