SORIA 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil de Soria ha formulado denuncias administrativas contra dos personas por realizar llamadas telefónicas para alertar de peleas falsas con el objetivo de interrumpir los dispositivos de tráfico durante las fiestas de dos pueblos sorianos en el mes de julio.
Los hechos que podrían constituir infracciones graves de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, según han informado desde la Subdelegación del Gobierno en Soria. En ambos casos efectuaron llamadas a la Central Operativa de Servicios (COS) alertando de supuestas peleas que no pudieron ser constatadas por las patrullas desplazadas.
Los hechos tuvieron lugar durante el pasado mes de julio, cuando dos avisos telefónicos motivaron la movilización de varias patrullas y la interrupción de servicios policiales, entre ellos un dispositivo especial de seguridad establecido específicamente con motivo de unas fiestas patronales.
En el primero de los casos, ocurrido durante la madrugada del 19 de julio, varias patrullas tuvieron que abandonar una intervención relacionada con posibles daños y alteraciones del orden público para atender una supuesta pelea que no pudo ser confirmada.
FIESTAS PATRONALES
La segunda actuación tuvo lugar el 25 de julio, coincidiendo con la celebración de unas fiestas patronales. En ese momento, dos patrullas de la Guardia Civil desarrollaban un dispositivo especial de seguridad planificado para las celebraciones, destinado a prevenir alteraciones del orden público y garantizar la seguridad vial mediante controles de vehículos y conductores.
Una llamada alertando de una supuesta pelea multitudinaria obligó a los agentes a interrumpir el dispositivo y abandonar el control de carretera para desplazarse al lugar indicado, donde no constataron la existencia de altercado alguno.
La interrupción se produjo en un momento especialmente sensible, coincidiendo con la finalización de las celebraciones nocturnas y la salida de numerosos vehículos. Esta circunstancia permitió que varios vehículos abandonaran la localidad sin pasar por el control policial establecido, pudiendo facilitar que determinados conductores eludieran las pruebas de alcohol y drogas previstas en el dispositivo.
Las gestiones practicadas permitieron identificar a los comunicantes de ambos avisos. Como resultado, la Guardia Civil formuló las correspondientes denuncias administrativas, proponiendo su sanción y remitiendo las actuaciones a la Subdelegación del Gobierno en Soria para su tramitación.
Los hechos denunciados podrían ser constitutivos de infracciones graves previstas en el artículo 36.5 de la Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana. Las infracciones graves se sancionan con multas de entre 601 y 30.000 euros, correspondiendo a la autoridad administrativa competente determinar, previa tramitación del correspondiente procedimiento, la existencia de responsabilidad y, en su caso, la sanción que proceda.