Publicado 19/02/2021 17:43CET

La activación de las células NK facilitaría la eliminación del VIH según un estudio del Vhir

BARCELONA, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un estudio liderado por investigadores del Vall d'Hebron Institut de Recerca (Vhir) ha demostrado, mediante una nueva técnica que utiliza nanopartículas, que la activación de las células natural killer (NK) del sistema inmunitario ayudaría a eliminar los reservorios del virus del VIH en las células infectadas.

La revista 'Nano Today' ha publicado los resultados del trabajo que han impulsado los grupos de investigación en Enfermedades Infecciosas y CIBBIM-Nanomedicina, Nanopartículas Farmacocinéticas del Vhir, ha informado en un comunicado este viernes.

Las células natural killer son un tipo de linfocitos del sistema inmunitario "importante para reconocer y matar" células infectadas por virus y bacterias --antes de que la infección se pueda extender más-- y también células tumorales.

En el caso de las células infectadas por VIH, las NK juegan "un papel clave" en su eliminación y se encuentran especialmente activas al inicio de la infección, aunque al tratarse de una infección crónica dejan de responder bien y finalmente se agotan.

Para reactivar estas células, los investigadores han desarrollado nanopartículas que contienen dos tipos de anticuerpos y, mediante esta tecnología, han identificado que las NK "son capaces de poner en marcha" un respuesta citotóxica hacia las células infectadas y eliminar los reservorios celulares de VIH en cultivos de células sanguíneas y de tejido linfoide humano.

Ahora los investigadores trabajan en la búsqueda de anticuerpos biespecíficos, capaces de reconocer a la vez tanto las células infectadas como las NK para "facilitar su unión, necesaria para hacer desaparecer la infección".

En este caso no se utilizarán nanopartículas para facilitar el proceso de traslado hacia la clínica, y se probará la eficacia para eliminar las células infectadas por parte de estos anticuerpos tanto en cultivos celulares como en ratones.

En el estudio también han colaborado el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Vall d'Hebron, el grupo de investigación Nanopartículas Inorgánicas del Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia (ICN2), la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), Institut de Recerca de la Sida IrsiCaixa y Institut d'Investigació Germans Trias i Pujol (IGTP).