GIRONA 29 Nov. (EUROPA PRESS) -
Una docena de alcaldes de la demarcación de Girona ha pedido a la Generalitat que financie menos obras y proyectos a través del Plan Único de Obras y Servicios (PUOSC) pero que los pague al 100%, ya que los consistorios no tiene suficientes recursos para asumirlo.
En un encuentro en Girona organizado por alcaldes.eu en la sede del diario El Punt Avui, han expuesto que los ayuntamientos deben pagar parte de la obra pero no hay recursos, lo que hace que reuncien a estas obras.
En el mismo sentido han pedido que los recursos sirvan también para pagar el mantenimiento de los equipamientos ya construidos y no solamente para hacer obra nueva.
Al acto han asistido los primeros ediles de Girona, Salt, Olot, Llagostera, Caldes de Malavella, l'Escala, Palafrugell, Sant Feliu de Guíxols, Ripoll, Cassà de la Selva, Puigcerdà y Banyoles.
El de Ripoll, Jordi Munell, ha sido muy explícito: "El PUOSC no financia al 100%, y en octubre muchos ayuntamientos tuvimos que renunciar a los proyectos porque nos faltaban recursos. Por tanto lo mejor sería modificar las líneas del PUOSC y tener menos actuaciones pero con una financiación al 100%".
En el mismo sentido se ha pronunciado el de Llagostera, Fermí Santamaria, quien ha expuesto que los consistorios están financiado gran parte del plan de barrios, "una parte que tenía que pagar la Generalitat" y que ellos deben ejecutar, ante lo cual reclaman el compromiso del Govern de Mas de pagar su parte de las facturas.
LIDERAZGO MORAL
En líneas generales, los alcaldes han reconocido que deben ser los encargados de liderar la salida de la crisis y por ello han apostado por mancomunar servicios, conseguir grandes pactos municipales, gestionar de la mano del sector privado y delimitar claramente las competencias de los ayuntamientos.
"Necesitamos un liderazgo moral desde el mundo local", ha matizado el de Girona, Carles Puigdemont; mientras que el de Salt y presidente de la Diputación, Jaume Torramadé, ha animado a los alcaldes a trabajar basándose en una gestión responsable y eficiente.
"También es imprescindible que decidamos quién hace qué, con el objetivo de no crear duplicidades", ha remarcado el de Olot, Josep Maria Corominas.
Santamaria ha añadido que los ayuntamientos deben dedicarse a gestionar y no a hacer de empresa; mientras que, en su opinión, también debería legislarse cada cuántos kilómetros puede haber un equipamiento u otro, para que no se repitan infraestructuras de manera innecesaria.
Otra propuesta que ha salido de la charla es una ley electoral de municipios, es decir, de cómo se accede a las alcaldías, e incluso se ha hablado de un modelo similar al de Francia, ya que "se facilitaría que hubiera equipos de gobierno más sólidos", ha apuntado el alcalde de l'Escala, Estanis Puig.
En este sentido, el de Palafrugell, Juli Fernández, ha dicho que debe ser la etapa de los "grandes pactos", tanto con la oposición como con el sector privado; Fernández, a la vez, ha sido muy crítico con la gestión de la crisis que está llevando a cabo la UE.
Otra asignatura pendiente, en opinión de los alcaldes, es la financiación municipal: "Conseguir recursos se ha convertido en una especie de peregrinaje", ha comentado el de Sant Feliu de Guíxols, Joan Alfons Albó.
El de Puigcerdà, Albert Piñeira, también se ha pronunciado en relación a lo que comentaba Albó y ha afirmado que el ayuntamiento es "el primer sitio donde el ciudadano llama a la puerta, por lo que es necesario un nuevo sistema de financiación local y también para la Generalitat".
Finalmente, y a modo de resumen, el de Cassà de la Selva, Enric Bagué, ha apuntado que, con la crisis, por fin tendrá que hacerse un presupuesto "real", no solamente pensando en el gasto y los servicios, y después intentar cuadrarlo.