BARCELONA 27 Oct. (EUROPA PRESS) -
Alumnos de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB) piensan celebrar una fiesta alternativa a la Fiesta Mayor del centro sin el consentimiento de la universidad, que en verano decidió suspender la convocatoria por motivos económicos y de seguridad.
Según informó la Comisión Fiesta Mayor Autogestionada a Europa Press, la fiesta se celebrará el mismo día en que estaba prevista, el 5 de noviembre, y espera una afluencia de 5.000 personas en lugar de las 30.000 que veían siendo habituales en esta fiesta.
Aseguraron que en la última reunión con la vicerrectora de Relaciones Institucionales, María José Recoder, ésta les advirtió de que la fiesta se celebraría sin el permiso del centro y de que en ningún caso se facilitarán recursos, como por ejemplo, se procederá al apagado del alumbrado a la hora habitual.
Sin embargo, los estudiantes aseguraron que la universidad no dificultará la celebración de la fiesta y que abrirá los accesos al corazón del campus. De hecho, la fiesta se celebrará en la plaza Cívica y en la esplanada ubicada entre la Facultad de Letras y de Ciencias de la Educación.
Gracias al presupuesto aportado por los sindicatos y las asociaciones de estudiantes, la comisión organizadora ha podido reunir 10.000 euros para la fiesta, que piensa recuperar a través de la venta de bebidas en las barras, y que, de momento, ha invertido en la contratación de conciertos, equipos de sonido y sistemas de seguridad.
Destacaron especialmente, que la fiesta, que se hará desde las 10 de la mañana hasta primera hora de la madrugada, contará con dos ambulancias para atender posibles casos de coma etílico "poco comunes en la Fiesta Mayor", dijeron, y personas encargadas de la seguridad en el campus que velarán para que no se produzca ningún intento de violación.
CARA E INSEGURA
Por su parte, la rectora de la UAB, Ana Ripoll, decidió en verano suprimir la Fiesta Mayor tras argumentar en el Consejo de Gobierno que resultaba una celebración muy cara en la que es difícil mantener las condiciones de seguridad. Además, para el centro el día 5 será lectivo para toda la comunidad universitaria.
En declaraciones a Europa Press, el gerente de la UAB, Santiago Guerrero, explicó recientemente que la celebración cuesta unos 300.000 euros anuales. "La situación económica en las universidades no está como para hacer estos gastos", afirmó Guerrero, quien aseguró que el centro no puede asumir este coste.
Además, admitió que la fiesta genera "problemas de sostenibilidad" en el campus por su zona natural. La Fiesta Mayor ha llegado a aglutinar a unos 30.000 asistentes en el mismo campus, algo que para la UAB supone un "grave riesgo" para la seguridad de todas estas personas, la mayoría adolescentes. Cada año se realizan asistencias médicas, aunque recordó que jamás se han producido accidentes graves, sino "los típicos de estas aglomeraciones".
No obstante, la UAB ha creado una comisión de estudio del asunto formada por estudiantes, docentes y administrativos, que en unos meses propondrá formatos "alternativos" para que la Fiesta Mayor, ahora "agotada", vuelva a celebrarse.