GIRONA 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El balneario Malavella, propiedad del grupo Vichy Catalan, y el Balneario Prats llegaron hoy a un acuerdo para garantizar la continuidad de la actividad termal de éste tras el compromiso de Malavella de restablecer de manera "inmediata" el suministro de agua.
El nuevo contrato alcanzado hoy entre ambas empresas tendrá una duración inicial de tres años, que será prorrogable anualmente hasta un máximo de 25. De este modo, finaliza el conflicto que desde el jueves enfrentaba a los dos balnearios de Caldes de Malavella (Girona) y que dejó al Balneario Prats sin posibilidad de ofrecer servicio el domingo.
En un principio el acuerdo establece que se mantendrá el caudal de agua suministrado, aunque este podrá reducirse a partir del décimo año de contrato y la Dirección General de Energía y Minas --con quien se reunieron hoy las partes para llegar al acuerdo-- ejercerá de árbitro para resolver cualquier conflicto.
Los contenciosos que mantenían hasta ahora ambos complejos termales se remontan a hace más de 20 años, cuando, tras años de alquiler, la familia Prats decidió comprar el balneario y Vichy Catalan inició un pleito por considerar que tenían "derecho preferencial a la compra", según explicó el director de Prats, Rafel Quintana.
El resultado del largo proceso judicial era una sentencia del Tribunal Supremo en la que, según Quintana, se reconoce la propiedad del balneario a su actual propietario y la del manantial del que se provee al grupo Vichy Catalan, a quien "da la posibilidad de cortar el agua".
No obstante, la Dirección General de Energía y Minas de la Generalitat decidió mediar en el conflicto para "defender los intereses de los usuarios y del municipio de Caldes, así como garantizar el ejercicio de la libre competencia y asegurar el uso correcto de los recursos mineromedicinales".