El Ayuntamiento teme que el alza de las hipotecas afecte a la economía de los barceloneses
BARCELONA/MADRID, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -
Barcelona ocupa el puesto número 28 en el ranking de las ciudades más caras del mundo, por delante de Madrid, la segunda ciudad española de la lista y que ocupa el puesto 31, según un reciente estudio sobre 'Precios y Salarios' elaborado por el banco UBS entre más de 71 ciudades de todo el mundo.
Barcelona y Madrid se sitúan relativamente cerca y en puestos similares a otras importantes ciudades como Milán, Roma, Hong Kong o Singapur.
Sin embargo, el poder adquisitivo aún no ha aumentado de manera significativa, debido a que se ha creado empleo en sectores de baja productividad. En nivel de salarios, la capital catalana ocupa el puesto 27 en la lista mundial, y Madrid, la 30.
Ante estos datos, el alcalde en funciones de Barcelona y responsable de Promoción Económica, Jordi Portabella, aseguró hoy que uno de los elementos en los que hay que trabajar es en conseguir que "la ciudad tenga un crecimiento de los precios que sea asimilable a los sueldos que cobran los habitantes que vivimos aquí todo el año".
Según Portabella, "el reconocimiento que ha tenido la ciudad a nivel internacional y el proceso de globalización ha comportado la entrada de capital extranjero", lo que "puede crear un efecto óptico de riqueza que no es compartido por toda la ciudad" y que no llega a la mayoría de habitantes.
QUE LA RIQUEZA LLEGUE A TODOS LOS HABITANTES.
En este sentido, consideró "fundamental" que Barcelona consiga "hacer llegar su riqueza a la cotidianeidad de la gente", es decir que sus habitantes "puedan disfrutar y percibir el enriquecimiento de la ciudad en su vida del día a día".
Según Portabella, "si esta riqueza se queda a los niveles de las multinacionales o las grandes empresas y no hay una buena distribución del dinero que genera la ciudad, entonces se genera un decalaje, nada conveniente" porque "no favorece la cohesión social".
"Hay que procurar que las actividades que se generan en Barcelona", como el turismo, "tengan la máxima repercusión en la sociedad", favoreciendo una política de proximidad y potenciando la estructura de los barrios, apuntó.
Portabella advirtió de que de "no ser así se creará un distanciamiento entre los grandes ejecutivos que se instalan en Barcelona y que tienen grandes sueldos" y "la medida del sueldo en la ciudad", que "no es nada fabulosa" y cuyos habitantes "pueden tener dificultades para irse de vacaciones".
IMPACTO A PARTIR DEL PRÓXIMO SEMESTRE.
El responsable de Promoción Económica del Ayuntamiento mostró su "preocupación" por el impacto que la subida de los tipos de interés en las hipotecas pueda tener en la vida económica de los habitantes de Barcelona.
"Estamos sufriendo la repercusión negativa del aumento del tipo de interés, porque no se ha conseguido controlar la inflación y los precios no se moderan", explicó Portabella, quien apostó por "controlar la inflación"
"Si no existe este control de la inflación, la repercusión del incremento de los intereses de las hipotecas se empezará a notar de manera significativa partir del próximo semestre", advirtió.