El presidente del Cidob y ex alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, en la presentación del Anuario Internacional del Cidob 2026 - EUROPA PRESS
BARCELONA, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Cidob y ex alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, ha alertado de que se está produciendo una "normalización de la polarización", y ha pedido tener en cuenta la cohesión social a la hora de defender las democracias.
Así se ha pronunciado este jueves en la presentación del Anuario Internacional del Cidob 2026, titulado 'El asedio a la democracia', en la que ha participado telemáticamente el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y presencialmente el conseller de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch.
Borrell ha alertado de que "ahora el autoritarismo, la contrademocracia, la llamada 'ilustración oscura', no viene de fuera, no llega mediante un golpe de estado, no trae una guerra civil", sino que aparece de manera gradual y soterrada desde dentro de los sistemas democráticos.
Ha asegurado que esto puede debilitar el parlamentarismo y reducir poco a poco el pluralismo político, y ha añadido que esta evolución es más preocupante que nunca porque "los autócratas aprenden los unos de los otros, se ayudan, se apoyan, y así se hacen más fuertes".
ASEDIO A LA DEMOCRACIA
Borrell ha explicado que, por primera vez, el anuario del Cidob habla de forma monográfica de un único tema transversal, que es el asedio a la democracia y los grandes desafíos que tiene la democracia.
Ha sostenido que el retroceso democrático en el mundo es igual de norte a sur y obliga a preguntarse cómo de sólidas son las instituciones y qué capacidad tienen las democracias para responder a las demandas de las ciudadanías, tras lo que ha apuntado que este tipo de preguntas se deberán responder en diferentes citas electorales en los próximos meses en Estados Unidos, Brasil, Israel, Francia y España.
Ha puesto el foco en cómo el discurso antiinmigración se ha convertido en "el caldo de cultivo más fuerte de la extrema derecha", ya que considera que tiene réditos electorales sobre todo allí donde hay una mayor percepción de abandono, de desigualdad y de injusticia social.
Por ello, ha llamado a poner atención en la cohesión social y en reducir las desigualdades para que la alternativa a la democracia no sea más atractiva, y ha situado retos como recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones, luchar contra las desigualdades y garantizar que los avances tecnológicos estén sometidos a controles democráticos.