BARCELONA 23 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Cámara de Comercio de Barcelona ha considerado los presupuestos de la Generalitat para 2012 "duros, pero creíbles y realistas", y ha valorado positivamente que reparten el esfuerzo del ajuste entre los ingresos, que aumentan un 9,1%, y los gastos, que disminuyen un 5,5%, mientras que el año pasado el ajuste se hizo sólo por la vía del gasto.
En un comunicado, ha manifestado que apoya unos presupuestos que "buscan la corresponsabilidad de todos los agentes en el esfuerzo de cumplimiento del déficit" y ha pedido un esfuerzo a los empleados públicos, a las empresas, a los ciudadanos a través del aumento de tasas y al Gobierno español con el cumplimiento de sus compromisos.
La Cámara ha destacado que el ajuste es "global y generalizado", afectando todas las Consellerias del Govern, y ha valorado positivamente que en 2012 el gasto en I+D+i aumente un 10% y en desarrollo empresarial un 26%.
Asimismo, ha destacado que a la política de internacionalización y fomento del comercio exterior se destinarán 43 millones de euros, casi cuatro veces más que en los presupuestos de 2011.
REDUCCIÓN DE EMPLEADOS PÚBLICOS
La Cámara ha remarcado que, por primera vez en la historia de la Generalitat, desde 2011 se observa un cambio de tendencia en el número de empleados públicos y en el de entidades y organismos dependientes, ya que en estos dos años, el número de trabajadores se habrá reducido en 1.700 personas, la mayoría laborales (1.100), y los altos cargos y eventuales habrán disminuido un 27,8% en dos años (casi 200 menos).
El número de entidades participadas mayoritariamente por la Generalitat pasará de 240 en 2011 a 228 en 2012, por lo que el entramado institucional se reduce en 12 entidades y se está tramitando la fusión o supresión de 23 más.
La Cámara ha animado al Govern a seguir avanzando para conseguir el objetivo que se fijó al inicio de la legislatura de reducir un mínimo del 20% el número de entidades en 2014.
CAMBIO DE ACTITUD DEL GOBIERNO
Asimismo, la institución catalana ha pedido al nuevo Gobierno español "un cambio de actitud en la corresponsabilidad del déficit de la Generalitat" y ha criticado que el Estado no haya pagado los más de 700 millones de la disposición adicional tercera del Estatut y los 1.500 millones del Fondo de Competitividad.
Ha constatado que el hecho de que la Generalitat no recaude todos los impuestos que pagan los ciudadanos de Catalunya ni tenga capacidad normativa plena sobre estos tributos "limita mucho el margen de maniobra de su política fiscal como mecanismo de control del déficit".