Duda si mató a su novia pero admite que la metió en una maleta hacia Bolivia

Juicio En Barcelona Al Acusado De Matar A Su Novia Y Meterla En Una Maleta
Foto: EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Actualizado: lunes, 13 febrero 2012 18:14

BARCELONA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

 El acusado de matar a su pareja en septiembre de 2009 ha dudado ante el juez de la Audiencia de Barcelona que asesinara a su novia, pero ha reconocido que metió su cadáver en una maleta porque se la quería llevar con él en avión a Bolivia, aunque acabó abandonándola en un portal de la Gran Via de Barcelona.

   Ha explicado durante el juicio en la maleta dejó una nota que decía 'Dios sabe lo que ha pasado. ¡Viva México!' porque era en este país adonde iban a ir de luna de miel --lo que celebraron con amigos días antes del suceso--, y, según la fiscal, también dejó la película 'Novia a la fuga'.

   Lorenzo C. --boliviano de 34 años que había trabajado cargando maletas--  ha dicho que la nota aludía a Dios porque desconocía quién había realizado el crimen, apuntando a una tercera persona que hubiera tenido tiempo de entrar su domicilio de Sant Pere de Ribes (Barcelona) mientras ellos dormían.

   El acusado, que había estado bebiendo durante horas, ha revelado que en la cárcel ha reflexionado sobre lo ocurrido: "Ahora hay veces que pienso que pude ser yo. Pero dudo mucho de que haya sido yo porque me acordaría".

   En cambio, recuerda su reacción ante la muerte de la chica: halló el cadáver en el sofá, le puso una bolsa en la cabeza --le impresionaba mucho su rostro--, le ató los pies para que cupiera en la maleta y viajó en autobús hasta Barcelona, donde, asustado, la dejó a la altura del número 186 de la Gran Via, donde la descubrió un vecino del inmueble.

   Sin embargo, y como ha remarcado la Fiscalía, sacó el dinero del banco con la intención de abandonar el país, pero no lo consiguió porque unos policías de paisano le detuvieron pocos días después, pasó a disposición judicial y fue encarcelado.

FIESTA Y ALCOHOL

   Después de dos días de fiesta en discotecas por una doble celebración --el cumpleaños del procesado y la futura boda--, la pareja regresó de Sitges en taxi la noche del 21 de septiembre de 2009 a su casa, donde, tras una discusión, el acusado la golpeó detrás en la parte posterior de la cabeza, según la fiscal.

   Para aplacar los gritos de la joven de 27 años, presuntamente le tapó con fuerza nariz y boca y, con un cordón "duro y flexible", le rodeó el cuello por detrás hasta matarla; un relato que el encausado ha negado rotundamente, sosteniendo que sólo la empujó hacia el sofá.

   Lorenzo C. ha desmentido que la haya pegado nunca, aunque en 2007 la joven le denunció por maltrato, pese que luego retiró tal acusación.

   Sí ha admitido ser celoso y que una vez le rompió la nariz uno de los amantes de la mujer, además de contar que este mismo hombre se presentó en la discoteca donde celebraban su futura boda, lo que pudo generar una discusión en el Paseo Marítimo de Sitges en que intervino la policía.

   Pese a que Lorenzo C. iba muy bebido esa noche y reconoce tener problemas con el alcohol, la fiscal considera que eso "no le impedía conocer y comprender el alcance de sus actos", por lo que pide para él 23 años de cárcel.

   El Ministerio Público califica los hechos de un delito de asesinato con alevosía más otro de violencia habitual y, además de la pena de prisión, ha solicitado una indemnización de 65.000 euros para cada uno de los padres de la víctima, y de 100.000 para el hijo que tenían.

   El letrado defensor, en cambio, ha pedido la absolución y, alternativamente, una eximente incompleta por el alcohol ingerido esa noche, algo que tendrán que decidir los miembros del jurado popular los próximos días en su veredicto cuando se termine el juicio, que ha quedado prorrogado a este martes.

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