Certificado de panadería y briochería en el centro penitenciario Mas d'Enric - DEPARTAMENT DE JUSTICIA
BARCELONA, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Govern de la Generalitat ha destinado cerca de 2 millones de euros el último año para impulsar la formación ocupacional y la reinserción social de personas internas en los centros penitenciarios y los centros educativos de Justicia Juvenil, en el marco del convenio firmado entre el Servei d'Ocupació de Catalunya (SOC) y el Centre d'Iniciatives per a la reinserció (CIRE).
Según informa el Departamento de Justicia y Calidad Democrática en un comunicado este domingo, el convenio incorpora por primera vez un sistema de becas específico, con una ayuda económica de 11 euros por día de asistencia, por tal de reforzar el acceso a la formación profesional y evitar que las personas deban elegir entre participar en talleres industriales de producción o formarse.
El director del CIRE, Daniel Ortiz, ha valorado positivamente los resultados del convenio y ha dicho que la subvención a la formación profesional dirigida a los internos ha supuesto un "estímulo importante" que celebra que se renueve para 2026.
"Esto es muy positivo, puesto que, de alguna manera, supone un refuerzo a la formación y, por lo tanto, también permite revalorar el FOI, que es el método de trabajo para la reinserción sociolaboral de las personas privadas de libertad", ha añadido.
Por su parte, el director del SOC, Francesc Castellana, ha dicho que este convenio "ha marcado un antes y un después en la formación profesional a las personas privadas de libertad".
FORMACIÓN OCUPACIONAL
Del total de la inversión prevista, 514.000 euros se han destinado al sistema de becas, con un total de 120 módulos formativos becados.
Las ayudas se transfieren mensualmente a cada beneficiario y requieren una asistencia mínima del 75% al curso para obtener la certificación.
La iniciativa pretende mejorar las competencias profesionales de los internos y facilitar su reinserción, dirigido prioritariamente a personas internas desocupadas y en situación de más vulnerabilidad, aunque un 30% de las becas se pueden destinar a personas internas que ya trabajan dentro de los centros.