Archivo - Imagen de archivo de sardinas - M. Dylan - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 23 (EUROPA PRESS)
Un nuevo estudio liderado por el Institut de Ciències del Mar del CSIC (ICM-CSIC) ha identificado la temperatura como factor "clave" del menor crecimiento de la sardina (Sardina pilchardus) en el norte de la costa catalana.
Hay diferencias "notables" en el tamaño de las sardinas entre dos zonas muy próximas de la costa, Arenys de Mar (Barcelona) y el Golfo de Roses (Girona), que se explican por las diferentes condiciones de temperatura, informa el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) en un comunicado este martes.
El artículo, publicado recientemente en la revista 'Marine Environmental Research', aporta nueva información para entender mejor la problemática de la sardina en el norte de la costa catalana y en el Golfo de León, en Francia.
La investigación ha combinado técnicas clásicas de lectura de otolitos --estructuras calcificadas que registran la edad y el crecimiento de los peces-- con datos oceanográficos obtenidos por satélite, como la temperatura superficial del mar o la concentración de clorofila, indicador de la productividad primaria.
INVESTIGACIÓN
Los resultados muestran que las sardinas del sur tienen un crecimiento más rápido, y alcanzan mayores tallas a la misma edad que las del norte, "probablemente porque viven en aguas más cálidas durante la primavera y el verano", período de crecimiento de la especie.
El equipo investigador descarta que las diferencias se deban a factores biológicos como la edad de madurez sexual, la condición corporal, el periodo reproductivo o la presión pesquera, ya que son similares en ambas zonas.
Se ha analizado cómo han variado la temperatura y la productividad primaria y se ha detectado un cambio de régimen térmico en el norte en 2007: coincide con el "colapso" de la pesquería de sardina en el Golfo de León y podría explicar el empeoramiento repentino del crecimiento de los ejemplares en esta región desde entonces.
El estudio también revela un cambio fenológico en la productividad primaria, ya que en la zona norte el periodo de máxima productividad finaliza 32 días antes que hace 20 años, lo que representa un 25% menos de días con alta productividad, mientras que en el sur se ha mantenido más estable.