BARCELONA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
El fotógrafo Leopoldo Pomés y su hija, la dibujante Juliet Pomés, han creado una nueva versión del libro de hace 30 años 'Teoría y práctica del pan con tomate' (Tusquets), un manual para preparar y degustar esta especialidad de la cocina catalana, de "ceremonia complicada".
En rueda de prensa este lunes, Pomés ha explicado que la mejor manera de prepararlo es untar por ambas caras una rebanada de pan de molde --dejado secar unos dos días fuera de la bolsa y previamente tostado-- con tomate de colgar, maduro pero duro, dejando fuera las semillas, y añadir un generoso chorro de aceite virgen.
Ve necesario comerclo con cuchillo y tenedor, y aconseja en qué situaciones debe degustarse y cuándo no; por ejemplo, "no hay que hacerlo delante de la novia", porque uno se mancha, y sí es buena idea como desayuno en verano.
Para él, hay que prestar atención a todo como base del placer: "El hedonismo hay que trabajárselo, porque después el placer es triple", con detalles como una copa fina de agua fresca --no helada-- y servilletas sin fibras; y, si son de papel, al menos deben tener tres capas de celulosa, ha bromeado.
Antes de comerlo, Pomés dispone todo lo que va a necesitar: servilletas, mechero, tabaco, cenicero y una mesa --de la que compró siete ejemplares--: "Siempre pienso lo mismo: estoy seguro de que en 50 kilómetros a la redonda no hay nadie que lo pase tan bien como yo".
NO RALLAR EL TOMATE
Además, ha censurado a quienes rallan el tomate y lo ponen sobre el pan, como dice haber visto tanto en Madrid como en Barcelona, y también ha criticado el 'pan de gasolinera': "Allí sólo hay que comprar el hielo del gin-tonic".
"Soy hedonismo desde la punta de los pies", ha dicho, y ha añadido que los catalanes son demasiado serios y no tienen sentido del humor; además, asegura que, si la pizza fuera catalana, no sería famosa porque Catalunya se sabe vender.
"NO SABEMOS VENDER"
"El pan con tomate no triunfa porque no sabemos vender", según él, que dice haber vendido Barcelona en el mundo, y que ahora le gustaría vender el pan con tomate internacionalmente.
Juliet Pomés ha explicado que los desayunos familiares de verano son bastante imponentes, ya que pueden durar unas dos horas: "Con la tostadora a su lado, él se levanta el primero y acaba de desayunar, y, conforme van bajando, comienza de nuevo y va haciendo pan para todos".
LA REEDICIÓN
La nueva edición del libro incorpora nuevas recetas, como el pan de coca, "una aportación personal", que es fácil de preparar pero es importante hacerlo bien, de manera que todo el tomate quede como una confitura y con la base crujiente.
El editor Juan Cerezo ha destacado la reedición de un libro mítico del catálogo 30 años después de su publicación y después de cuatro ediciones: "Es la edición que se merecía. Leopoldo avanzó muchísimo en la visión de la gastronomía como fuente de placer y hedonismo".