BARCELONA 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
El candidato de CiU a la Presidencia de la Generalitat, Artur Mas, apostó hoy por dar "un giro de 180 grados" a la política de seguridad del tripartito, que calificó de "frívola" y "pasota", para aplicar mayor "firmeza" en la actuación de los cuerpos policiales. Mas criticó de nuevo la suspensión de la cumbre de Vivienda prevista en Barcelona para el pasado 15 de octubre y consideró que esta "falta de confianza" en las fuerzas de seguridad "no se puede volver a repetir".
"Yo de ninguna manera hubiera permitido que se suspendiera una cumbre en Barcelona porque unos cuantos 'okupas' hubieran amenazado que no se podía hacer", aseveró Mas, y denunció que "no hay peor mensaje" para la ciudadanía que "renunciar a la cumbre, por lo que dirán si al final la policía ha de intervenir".
"A los gobiernos democráticos de todo el mundo no les tiembla la mano a la hora de hacer intervenir a sus policías", aseveró Mas, para ejemplificar la política de seguridad que plantea CiU, y que se comprometió a llevar a cabo con "una implicación personal", en caso de llegar a ser presidente de la Generalitat. "Usaré el liderazgo que se me dé para actuar con firmeza en materia de seguridad ciudadana", afirmó, puntualizando que "firmeza no significa autoritarismo".
Mas contrastó estos compromisos con la política de seguridad realizada estos tres años por el gobierno de la Generalitat, del que dijo que ha estado "viviendo de renta de lo que se había hecho antes" y "ha impulsado muy pocas cosas nuevas".
Denunció también "una actitud de pasotismo" y de "insensibilidad" que, en su opinión, ha caracterizado la política de seguridad del tripartito y que ejemplificó con casos como el de los robos en las comarcas de Tarragona, cuando "el presidente Maragall dijo que en la Costa del Sol estaban peor y la consellera de Interior, Montserrat Tura, recomendó a los ciudadanos que se pusieran rejas".
CIU HUBIERA ACTUADO DIFERENTE.
La suspensión de la cumbre de Vivienda, la actuación contra los robos de viviendas en Tarragona y los sucesos de julio en el aeropuerto del Prat fueron los tres ejemplos de actuación del Gobierno tripartito que Mas aseguró que un Gobierno de CiU hubiera gestionado de forma totalmente diferente.
"Lo que pasó en el Prat es absolutamente inadmisible", aseveró Mas, que consideró "una vergüenza" el hecho de que "unos trabajadores no pueden secuestrar un aeropuerto tantas horas sin que las fuerzas de seguridad intervengan". En un caso así, aseguró que un eventual Gobierno de CiU, "si no puede actuar por sí mismo", se hubiera "plantado ante el gobierno español para exigirle que actúe".
Contrapuso también "la frivolidad" con la que, a su entender, el gobierno tripartito reaccionó ante los robos en zonas residenciales de Tarragona y aseguró que "un gobierno de CiU no hubiera dicho" lo que dijeron Maragall y Tura y hubiera asumido su "responsabilidad" para "dar seguridad" y no crear "sensación de impunidad". "No quiero decir que lo podamos resolver todo, pero la actitud del gobierno ha de ser firme", puntualizo.
Mas criticó también el retraso en los compromisos del actual gobierno en materia de seguridad, entre los que señaló las comisarías de Mossos que aún no se han inaugurado en Barcelona, "como la de la plaza España", ante la que ofreció esta mañana su rueda de prensa sobre seguridad.
Aunque reconoció cierto desnivel entre "la percepción" y la "realidad" actual de la inseguridad ciudadana, Mas aseguró que "la gente se siente más insegura porque está más insegura", en tanto que la percepción de inseguridad ha aumentado un 25% "pero también los hecho penales se han incrementados en un 18%".
PROMESAS ELECTORALES Y EQUIPO.
Ante esta situación, Mas aseguró que CiU "no se encogerá de hombros" y prometió una "implicación directa y personal del presidente de la Generalitat", si fuera Mas, "para coordinar a todas las fuerzas de seguridad que operan en Catalunya". El lema de CiU en esta materia reza que "seguridad es libertad", por lo que la federación se compromete a "asegurar esta seguridad" con toda la "firmeza" posible, al considerarlo "un tema de absoluta prioridad".
Así, recordó sus propuestas en materia de seguridad, entre las que destaca la ampliación de los efectivos de Mossos en 7.000 nuevos agentes, unos 6.000 para acabar el despliegue en Barcelona y Terres de l'Ebre y el resto para reforzar en "tareas prioritarias"; además de priorizar "la lucha contra el crimen organizado, contra las mafias, contra el tráfico y consumo de drogas" y por conseguir "calles y viviendas seguras".
Mas se hizo acompañar, como es habitual, por el equipo de gente que asumiría responsabilidades importantes en este ámbitos si CiU accede a la Generalitat, y en este caso estuvo flanqueado por el diputado Francesc Homs; el presidente del Consell Comarcal del Tarragonés y número 2 por Tarragona, Carles Sala; la alcaldesa de Valls (Tarragona) y número 3 por Tarragona, Dolors Batalla; el ex jefe de estudios de la Conselleria de Interior con CiU, Alex Bas; el ex secretario general de Interior y Seguridad Publica con CiU Brauli Duart; y el profesor de la Universitat Ramon Llull, que tuvo "responsabilidades en justicia" también en gobiernos de CiU, Pep Martorell.
Batalla destacó la necesidad de mejorar la "coordinación" entre las distintas fuerzas de seguridad que actúan en Catalunya para que no vuelva a producirse "el repliegue de efectivos de Guardia Civil" que se produjo en las comarcas tarraconenses antes de la oleada de robos y que dificultó especialmente la actuación policial ante estos hechos. Para Batalla, "no se actuó con firmeza para que el Estado no hiciera este repliegue", que repercutió en una "sobrecarga sobre la policía local".