El Papa León XIV durante la vigilia de oración, en el Estadio Olímpico Lluís Companys - Kike Rincón/Europa Press/Pool - Europa Press
BARCELONA, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
Miles de fieles han empezado a llegar a la Sagrada Familia de Barcelona, algunos situados en las inmediaciones y otros con acceso al interior de la basílica, este miércoles por la tarde, donde está previsto que el Papa León XIV llegue en 'papamóvil' para oficiar una misa y bendecir la Torre de Jesús: "Es el día más bonito", ha explicado Carolina en declaraciones a Europa Press desde una de las colas de acceso.
"He salido de trabajar corriendo para venir a hacer cola y poder ser de las primeras. Pero me he encontrado con muchísima gente, suerte que tenía entrada".
De hecho, Carolina es una de las afortunadas que tiene el acceso para asistir a la plegaria del Pontífice, y apunta que le costó mucho poder conseguirlo, pero "el esfuerzo ha valido la pena" porque es una oportunidad única que no sabrá si podrá volver a vivir.
COLAS LLENAS Y RÁPIDAS
Sobre las 17.30 centenares de personas han empezado a hacer cola para acceder a los exteriores de la basílica, y lo han hecho desde diversos puntos de acceso.
Joana, vecina del Eixample, ha explicado que aunque mucha gente está haciendo cola "van rápido" y parece que están bien organizadas porque hay muchos voluntarios y miembros de Protecció Civil que dan las indicaciones adecuadas.
Los asistentes hondean banderas del Vaticano para recibir a Robert Prevost, pero también de sus países de origen, como Perú, Colombia y Venezuela, así como banderas de España y senyeras de Catalunya.
"SOLO PODEMOS SALIR HOY"
Con 82 años, Carmen, una monja de clausura de una parroquia de Barcelona, ha asegurado estar nerviosa para ver a Robert Prevost, aunque no es la primera vez que puede ver a un Papa: "En 2010 también vi cómo el Papa Benedicto XVI bendecía la Sagrada Familia".
"Nosotras somos monjas de clausura y solo podemos salir hoy porque es un evento especial. Cuando acabe volveremos a nuestra parroquia", ha explicado.
Carmen ha reconocido que es un día muy especial para la comunidad religiosa de Barcelona, así como de otros países que han venido a la capital catalana: "La diócesis nos ofreció entradas y no nos lo pensamos ni un segundo", ha dicho, si bien ha señalado que podrá seguir la misa desde dentro del templo.
"ES UN POCO CAÓTICO"
Teresa, vecina de la calle Sicília, ha contado que nunca había visto el barrio tan blindado de policía como este miércoles, y aunque ha celebrado que se siente segura, ha lamentado que todo "es un poco caótico" porque hay mucha gente que tiene entrada y no sabe por donde acceder.
Juanma, dueño de un bar cercano a la Sagrada Familia, ha asegurado que está siendo una jornada "muy rara", porque aunque el perímetro de seguridad ha evitado la entrada de vehículos, ha podido seguir facturando vendiendo bebidas y bocadillos a los fieles que durante todo el día se han ido acercando.