El 'mundo Monzó' expone sus recovecos en el Arts Santa Mònica

Actualizado 17/12/2009 15:58:31 CET

BARCELONA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

El mundo personal del escritor catalán Quim Monzó abre todas sus puertas secundarias para mostrar los recovecos hasta ahora intuidos o desconocidos de la figura y su trayectoria en una exposición que acoge desde mañana y hasta el 11 de abril el Arts Santa Mònica de Barcelona.

Se pueden ver imágenes tan íntimas como las que mandaba a sus padres con anotaciones cuando estaba viviendo en Nueva York y otras intimistas, como la que Pedro Madueño le hizo junto al Gran Wyoming únicamente tapados con un sombrero, o la de Monzó disfrazado para Carnaval de vaca loca el año que saltó la epidemia.

La primera parte de la muestra 'Monzó' consiste en un recorrido cronológico que empieza en los años 70, con obras que le influenciaron: desde una serigrafía de 'Espanya 75' de Joan Brossa hasta un retrato del dramaturgo Samuel Beckett que conserva el escritor.

Tras fotografías de Vietnam e Irlanda del Norte, donde el autor fue para hacer reportajes periodísticos, se abre la puerta al ocio nocturno, con un pasillo donde se exponen copas de cócteles sobre fragmentos de sus libros en los que habla de ellos y un bar, en el que no se sirven copas, sino intimidades de Monzó.

En la barra del bar se puede ver la libreta 'Vull estar segura de mi mateixa' donde el escritor recopilaba excusas de mujeres que oía para decir que no, como "es que rascas", "tengo el marido en la cárcel" o "he pasado un fin de semana fatal, con los riñones".

Luego la exposición se convierte en un recorrido temático por la política, la enfermedad, la información, el amor y otros temas recurrentes en Monzó, abordados a través de historias que se despliegan en cubículos triangulares.

"Queríamos que fuese muy novedosa y plantease posibles temas para desarrollar en otros libros", comentó el coordinador de la muestra y del catálogo "de lujo", Julià Guillamón.

Aseguró que es "estimulante" hacer una muestra sin tener apenas material que mostrar, porque agudiza el ingenio y la creación, e indicó que Monzó "no se metía pero daba ideas divertidas", como poner un baño en el bar de la muestra en el que, al querer entrar, se atrancase la puerta y se oyese a un hombre y una mujer gritando "ocupado".

Monzó recordó que al plantearle la exposición le dijeron que no tendría que hacer nada, pero que en realidad ha sufrido la "intromisión constante" durante seis meses de Guillamón. "Si estás jubilado, te distraes y en lugar de ir al casal Sant Jordi haces esto, pero yo quiero leer y escribir cada día", explicó.

En todo caso aseguró que no se queja porque aún se quejaría más si no se hubiese hecho así, corroborando todos los datos con él, porque no soportaría que hubiese errores.

La muestra está producida por el Arts Santa Mònica, la Conselleria de Cultura y la Institució de les Lletres Catalanes, cuyo director, Oriol Izquierdo, anunció que las exposiciones literarias seguirán el año que viene con Joan Salvat-Papasseit.