El experto en seguridad en línea John Carr con su primera novela, 'El día que escapé del gueto'. - EUROPA PRESS
BARCELONA, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -
El experto en seguridad en línea John Carr recorre en su primera novela, 'El día que escapé del gueto' (Catedral), el viaje real que su padre, polaco y judío, emprendió por una Europa devastada por la Segunda Guerra Mundial.
La historia arranca a principios de 1940, cuando Chaim, encerrado en un gueto de Polonia, se ve obligado a matar a un guardia nazi para salvarle la vida a su hermano, y toma la decisión de huir de su país para proteger a su familia, ha explicado el autor en un encuentro con medios este lunes.
Así, con apenas 13 años, tiene que enfrentarse al mundo y a la historia para encontrar su lugar: evita el fuego de granadas y fusiles en la frontera rusa, se refugia con una familia alemana en Renania, se enamora en la Francia ocupada, es capturado en un puerto de montaña en España, interrogado como posible espía nazi en Gran Bretaña y, finalmente, lucha por todo aquello en lo que cree en las filas del ejército británico.
Chaim logró sobrevivir a los nazis gracias a su pelo rubio y ojos azules y a su talento por los idiomas, pero Carr también destaca la suerte que tuvo.
Por ejemplo, remarca que, al entrar en España, tuvo la suerte de encontrarse con dos guardias civiles que no lo mataron y que le ayudaron, y cuando lo encarcelaron en Miranda de Ebro (Burgos) tuvo la fortuna de que el director no quisiera que hubiera niños en el centro.
También ha subrayado que en Alemania le salvaron la vida por lo menos en dos ocasiones: "Siempre es bueno recordar que no todos los alemanes apoyaban a Hitler o eran antisemitas".
Con todo, como superviviente siempre tuvo que lidiar con un sentimiento de culpa, ya que tenía la idea de que si se hubiera quedado en Polonia habría podido salvar a su familia.
UNA FORMA DE "AUTOMEDICACIÓN"
Carr no conoció la historia de su padre hasta que descubrió, con once o doce años, que en realidad no era católico como el resto de su familia, sino que era un judío nacido en Polonia que sobrevivió a los nazis y que durante años estuvo escondiendo sus orígenes.
Ha explicado que decidió escribir la historia porque lo necesitaba como una forma de "automedicación", puesto que siempre había tenido una mala relación con su padre y en un momento dado se preguntó por qué se había convertido en el hombre que era.
Al darse cuenta de lo que había tenido que hacer y ver, Carr comprendió que no hubiera podido ser el padre que él quería: "Hubo muchas lágrimas mezcladas con la tinta".
Para escribir la historia, Carr ha explicado que se ha basado en lo que su padre le contó de forma consistente durante 20 años, contrastándolo con fuentes independientes, como espera poder hacer más adelante también con la historia de su tío abuelo.
El editor de Catedral, Iago Fernández, ha destacado en su intervención el "personalismo necesario" de la historia, que a su juicio es capaz de transmitir una imagen mayor de la que cuenta, puesto que la historia de Chaim podría ser la de cualquier otro judío polaco.