Votación de mociones en el pleno del Parlament del 30 de junio de 2022 - DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS
BARCELONA, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Parlament ha aprobado este jueves instar al Govern a crear un impuesto sobre las emisiones portuarias de grandes embarcaciones antes de que termine este año pero ha rechazado limitar la llegada a los puertos catalanes de cruceros y cruceristas, especialmente los de tránsito -con una duración de menos de 8 horas--.
En una moción impulsada por los comuns, este grupo, ERC, Junts y la CUP han votado a favor de la creación del impuesto sobre grandes embarcaciones, al que se han opuesto el resto salvo el PSC-Units que se ha abstenido, mientras que los socios del Govern se han dividido en la votación sobre la limitación de la llegada de cruceros: ERC, CUP y comuns lo han apoyado, y Junts, PSC-Units, Vox, Cs y PP no.
En concreto, este punto pide al Govern impulsar junto con el Estado y las administraciones locales y portuarias pertinentes, un acuerdo para regular las llegadas en los principales puertos de Catalunya con el objetivo de establecer un límite a la llegada de cruceros y cruceristas, especialmente los de tránsito, que garantice "una reducción significativa del impacto ambiental, la contaminación y la masificación turística" y una reducción de las estancias inferiores a un día y la apuesta por un turismo de más durada y respetuoso.
El diputado de los comuns Lucas Ferro ha constatado que la Ley de Cambio Climático ya contempla la creación de un impuesto sobre grandes embarcaciones y ve fundamental garantizar un modelo turístico sostenible desde el punto de vista ambiental, económico y vecinal: "Menos cruceros y menos estancias relámpago en nuestras ciudades. No somos ciudades de usar y tirar".
Desde el PSC-Units, el diputado Juan Luís Ruiz ha defendido la necesidad de sumar al impuesto a las grandes embarcaciones la necesidad de invertir para que haya flotas más sostenibles, además de advertir de que implementarlo podría afectar a la competitividad de los puertos catalanes, y ha circunscrito la limitación de llegada de cruceros a los que sean de tránsito.
El diputado de la CUP Dani Cornell ha apoyado la creación del impuesto y la limitación de la llegada de cruceros, pero ha cuestionado la existencia de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) porque, a su juicio, lo que se debería hacer es trabajar para la desaparición de los coches; pacificar las ciudades; construir redes de ferrocaril; apostar por el transporte público y fomentar el ir a pie en las ciudades.
Por parte de Junts, la diputada Cristina Casol ha reconocido el impacto positivo de las ZBE en Barcelona pero opina que debería haberse aplicado de forma "más racional y progresiva", y ha defendido la necesidad de regular con criterio y no limitar la llegada de cruceros así como de buscar el incremento de las estancias en puerto base.
Para el diputado de ERC Ernest Maragall, la moción de los comuns es un punto de partido en el que se deberá "profundizar, trabajar, decidir y gobernar aquí y en Barcelona", y tras asegurar que no quieren instalarse en la queja y en la gesticulación, ha llamado a sumar esfuerzos en la defensa del interés general.
El diputado de Vox Antonio Ramón López ha criticado el contenido de la moción porque representa "puro clasismo contra las familias que no pueden comprarse un coche nuevo, contra los trabajadores que viven en a periferia y contra la industria turística, que da de comer a miles de familias".
"Cuesta ver estas en estas imposiciones una estrategia de lucha contra la contaminación y parece mucho más una estrategia contra el sector que promulga el decrecimiento y perjudica la ciudad", ha recalcado la diputada de Cs Marina Bravo, que ha constatado que ya se opusieron a impulsar un nuevo impuesto a las grandes embarcaciones durante la tramitación de la Ley del Cambio Climático
OTROS PUNTOS
Otro puntos de la moción que ha salido adelante es el reconocimiento del Parlament del impacto positivo de las ZBE como herramienta de consenso para la protección de la salud pública y la calidad del aire ante el tráfico privado así como el apoyo para desplegarlas en todos los municipios de más 20.000 habitantes.
Además, se emplaza al Govern a presentar al sector turístico y a los grupos, antes de que termine este año, el denominado 'Compromiso Nacional por un Turismo Responsable', que debe derivar en el impulso para presentar la nueva ley de turismo de Catalunya en 2023.