La nueva presidenta del Parlament de Cataluña, Laura Borrs, preside la reunión de la nueva Mesa del Parlament, en Barcelona, Catalunya, (España), a 16 de marzo de 2021. Esta es la primera reunión de la Mesa del Parlament elegida el pasado viernes en la - David Zorrakino - Europa Press
BARCELONA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El pleno de investidura del nuevo presidente de la Generalitat se celebrará en el Auditorio del Parlament para que puedan estar todos los diputados de la Cámara y garantizar las medidas sanitarias ante la pandemia, igual que se hizo en el pleno de constitución de la legislatura del pasado viernes.
Fuentes parlamentarias han explicado que la Mesa del Parlament, que se ha reunido este martes por primera vez, ha acordado que el debate de investidura también se lleve a cabo en el Auditorio porque priorizan que estén presentes todos los diputados.
Este pleno se tiene que celebrar como muy tarde el viernes 26 de marzo pero antes la presidenta de la Cámara, Laura Borrs, debe iniciar una ronda de contactos con los grupos parlamentarios para proponer un candidato a la investidura, que previsiblemente será el vicepresidente de la Generalitat en funciones y candidato de ERC, Pere Aragons, aunque el del PSC, Salvador Illa, que ha ganado las elecciones también tiene intención de postularse.
Las mismas fuentes ya citadas han asegurado que Borrs no puede comenzar esta ronda de contactos hasta que estén constituidos todos los grupos de la Cámara, que tienen hasta el miércoles de la semana que viene para completar este trámite.
De momento ya se han constituido todos los grupos excepto ERC y la CUP, que prevén hacerlo próximamente, mientras que el PP se ha formado como grupo mixto, por lo que tendrá los mismos derechos y tiempos de intervención que el resto de formaciones.
Para constituirse como grupo es necesario tener cinco diputados y el único que no cumple este requisito es el PP, que obtuvo tres escaños en las elecciones del 14 de febrero, por lo que formará el grupo mixto, a diferencia de la legislatura anterior, cuando tampoco la CUP llegaba a los diputados suficientes para tener grupo propio y ambos se constituyeron como subgrupos y habitualmente tenían la mitad de tiempo de intervención que el resto.
SIN OYENTES EN LA MESA
La Mesa de este martes ha servido como trámite para poner en marcha la maquinaria parlamentaria de la nueva legislatura y ha decidido ampliar los horarios de apertura de la institución, que hasta ahora estaban reducidos por la pandemia del coronavirus.
Fuentes parlamentarias han informado de que en esta legislatura no se invitará como oyentes a la Mesa a los grupos que no tienen representación en este órgano, como sí había sucedido en las dos últimas legislaturas, en las que sí que asistían con derecho a palabra pero no de voto.
De esta manera, la participación de los comuns, Vox, Cs y el PP se limitará a la Junta de Portavoces y a las Mesas ampliadas, donde sí que están todos los partidos.
REUNIÓN CON INDEPENDENTISTAS
Una hora antes de presidir la Mesa por primera vez, Borrs ha reunido a los miembros independentistas del órgano rector de la Cámara y fuentes conocedoras han explicado que este encuentro ha servido como primera toma de contacto entre los diputados independentistas de la Mesa para explicitar su voluntad de ir coordinados y tener una misma orientación en este órgano.
En la reunión de la Mesa, el PSC ha recriminado a Borrs haber hecho esta reunión pero la presidenta ha replicado que mantendrá encuentros con quien crea conveniente y su intención es repetirlas de manera periódica.
VOTO DE LLUÍS PUIG
Una de las decisiones que deberá abordar la Mesa en las próximas semanas es la del voto del exconseller y diputado de Junts Lluís Puig, que reside en Bélgica y que no pudo delegar su voto en el pleno de constitución del Parlament porque la Mesa de Edad, que pilotaba esa sesión, lo rechazó.
Fuentes de Junts han subrayado que la voluntad de la formación es que Puig pueda delegar su voto, aunque no se ha abordado esta cuestión en la Mesa de este martes y está por ver si lo aceptará, ya que el reglamento de la Cámara limita la delegación del voto a baja por paternidad o cuestiones sanitarias y en la anterior legislatura los diputados independentistas en el extranjero no pudieron hacerlo, para evitar que las votaciones que se hicieran en el hemiciclo con esos votos corrieran el peligro de quedar anulados.