Debate 'Un futuro sostenible: la transformación Proptech en el sector inmobiliario' en BNEW - BNEW
BARCELONA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
Representantes del sector inmobiliario han afirmado este jueves durante las jornadas Barcelona New Economy Week (BNEW) que acceder a las ayudas a la sostenibilidad supone un "sudoku" burocrático, como lo ha calificado uno de los ponentes.
Lo han dicho en el debate 'Un futuro sostenible: la transformación Proptech en el sector inmobiliario', con participación del director del área jurídica de la Associació d'Agents Immobiliaris de Catalunya, Carles Sala (moderador); la directora general de Gesvalt, Sandra Daza; el director de H.A.U.S Healthy Buildings, Ricardo Santamaría, y el delegado del Estado en el CZFB (organizadores del BNEW), Pere Navarro.
Sala ha calificado de "ruina energética" la situación del actual parque inmobiliario, donde solo un 1% de los edificios tiene la máxima calificación de eficiencia, por lo que considera una buena oportunidad a los 480 millones de euros que los fondos Next Generation destinan a resolver la eficiencia energética en edificios residenciales.
Según Sandra Daza, hay "un reto importante en el proceso de descarbonizacion", pues ha dicho que el sector inmobiliario es responsable de una gran parte de las emisiones, y se ha referido a la digitalización como uno de los grandes cambios de este ámbito en los últimos años.
"La digitalización del mundo inmobiliario ha sufrido un cambio radical, desde la identificación de los mejores proyectos hasta la industrialización y la comercialización. Tenemos fondos, pero falta voluntad para aplicarlos", ha añadido, tras advertir de que el parque inmobiliario es muy obsoleto, por lo que, además de invertir, considera necesarios ciertos incentivos.
Para ella, "todavía queda por buscar cómo la apuesta por la sostenibilidad mejora el valor del activo en términos de mercado", y ha lamentado textualmente el corsé que suponen las trabas a los cambios de usos o los usos híbridos en ciudades con problemas de acceso a la vivienda.
Ricardo Santamaria ha afirmado: "Ha habido cambio de rumbo, pero es la administración el primer actor que debería creerse ese compromiso. Hemos sido incapaces de aumentar en inversión en sostenibilidad porque la administración lo ha hecho muy mal".
En este sentido, ha calificado de ginkana y sudoku la burocracia que sufren, tanto los profesionales del sector como el ciudadano, y ha coincidido con Daza en el reto que supone que la sostenibilidad no sea vista solo como un coste, sino también como un valor.
"No convirtamos esto en un sudoku. No podemos pedir a la ciudadanía que sean héroes de la sostenibilidad. Que no nos traten como tramposos o sospechosos", ha dicho también el director de H.A.U.S Healthy Buildings, cuya valoración ha sido compartida por sus compañeros de debate.
PERE NAVARRO (CZFB)
Pere Navarro ha comprendido estas referencias a las administraciones, pero es optimista: "Es verdad que hay dificultades, que hay un parque que ya existe y necesita ayudas, pero lo que se construye de nueva planta ya tiene en cuenta la sostenibilidad", tras poner como ejemplo de conciencia ecológica el edificio DFactory, que pertenece al CZFB y que acoge las propias jornadas del BNEW.
"Nuestras ciudades ya están hechas o no crecen de una manera tan ordenada como quisiéramos y respetuosas con el medio ambiente. Hay ciudades en las que se utilizan técnicas que ya usaban los romanos", ha añadido.
Los Next Generation suponen "mucho dinero, pero también mucho control. Muchas veces, quien más necesita esta ayuda no tiene la información, y eso pasa también no solo en vivienda; también ámbitos sociales", ha dicho.
Sobre la desconfianza criticada por sus contertulios, ha recordado que los citados fondos europeos se concedieron a regañadientes por parte de países del norte de Europa, que recelaban de la gestión española.