Tregua.- ETA ha asesinado en Catalunya a 55 personas en toda su historia, 35 de ellas civiles

La banda deja en el recuerdo las masacres de Hipercor y de Vic y los asesinatos de dos concejales populares y el ex ministro Ernest Lluch

Europa Press Catalunya
Actualizado: miércoles, 22 marzo 2006 15:03

BARCELONA, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

En sus casi 50 años de historia la banda terrorista ETA ha asesinado a 55 personas en Catalunya. Entre el primer asesinato, en 1975, y el último, en 2001, fallecieron 20 miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad, 32 civiles y tres políticos.

En un balance del periodista Florencio Domínguez en su libro 'ETA en Cataluña. De Terra Lliure a Carod-Rovira' recogido por Europa Press, se recuentan hasta 20 atentados con víctimas mortales. El más grave en Catalunya y en toda su historia fue el de 1987 en el Hipercor de Barcelona, con 21 víctimas mortales.

El primero tuvo lugar el 6 de junio de 1975 cuando miembros de ETA paramilitar asaltaron un banco en Barcelona y asesinaron al policía nacional Ovidio Díaz López.

Hasta al cabo de 11 años ETA no volvió a matar en Catalunya. El llamado 'comando Barcelona' inició una cadena de atentados que se saldaría con 24 muertos en poco más de medio año.

El primero de los atentados fue el 14 de octubre de 1986 cuando hizo estallar un coche bomba en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de la plaza Espanya de Barcelona. Falleció un agente, Ángel González Pozo, y resultaron heridas otras diez personas, de las que una murió meses más tarde debido a las heridas.

El 27 de marzo explotó una furgoneta bomba en un puesto de la Guardia Civil en el puerto de Barcelona. La deflagración causó al muerte a un agente, Antonio González, y heridas a otros cuatro guardias y 12 civiles.

Pocos días después, el 2 de abril, un coche bomba estalló al paso de una patrulla de la Guardia civil en la avenida Meridiana. Sin embargo, la bomba mató a un camarero, Juan Fructuoso Gómez, mientras que otras cuatro personas sufrieron heridas, dos de ellas agentes del instituto armado.

LA PEOR MASACRE ETARRA.

Finalmente, el 19 de junio de 1987 ETA hizo estallar un coche bomba en el aparcamiento subterráneo del hipermercado Hipercor. El estallido causó la muerte de 21 personas y heridas en otras 45. Aunque la banda alertó de la colocación de la bomba minutos antes, no precisó su posición y los vigilantes de seguridad, al no encontrarla y considerarlo una falsa alarma, decidieron no desalojar el edificio.

Este sigue siendo el mayor atentado de la historia de la banda y el segundo más sangrante después del 11-M en Madrid perpetrado por fundamentalistas islámicos.

Hasta tres años después ETA no volvió a atentar mortalmente en Catalunya, consiguiéndolo el 8 de diciembre de 1990. En concreto hizo estallar un coche bomba en Sabadell (Barcelona) al paso de una furgoneta del CNP. Fallecieron seis agentes y otros dos resultaron heridos. También sufrieron lesiones diez peatones.

Meses después, el 29 de mayo de 1991, la banda terrorista hizo estallar un coche bomba en la casa-cuartel de la Guardia Civil en Vic (Barcelona), donde murieron nueve personas: dos agentes, tres adultos y cuatro niñas. Otras 45 personas resultaron heridas.

El 13 de diciembre del mismo año dos etarras mataron a tiros a dos policías nacionales en una tienda de Barcelona. Pocos días después, el 8 de enero del año olímpico, 1992, ametrallaron un vehículo del Ejército del Aire en Barcelona. Un comandante falleció, mientras que un teniente y un soldado resultaron heridos. Una semana después, el 15 de enero, dos suboficiales del Ejército de Tierra fueron ametrallados cerca del cuartel del Bruc de la capital catalana.

La oleada de atentados prosiguió en marzo. El día 18 un coche bomba asesinó a un guardia civil en Lliçà d'Amunt (Barcelona). Y al día siguiente, otro coche bomba mato a un albañil en Sant Quirze del Vallès (Barcelona).

Varias detenciones permitieron parar la campaña terrorista antes de los Juegos Olímpicos. Hasta el 7 de febrero de 1994 ETA no volvió a matar en Catalunya. Fue con disparos a bocajarro al coronel del ejército Leopoldo García Campos cerca de su casa de Barcelona.

El 18 de abril del mismo año los terroristas intentaron lanzar cuatro granadas contra el Gobierno Militar de Barcelona. Dos fallaron, una impactó contra la fachada y otra cayó en la acera, donde mató a un peatón, Vicente Beti Montesinos. Otras diez personas resultaron heridas.

ASESINATOS DE POLÍTICOS.

Seis años después, y tras la tregua de finales de los años 90, el 21 de septiembre ETA continuó en Catalunya una nueva metodología de terror, asesinando a políticos del PP y el PSOE. Aquel día disparos a bocajarro mataron al concejal del PP en Sant Adrià del Besòs (Barcelona) José Luis Ruiz Casado.

Dos meses después, el 21 de noviembre, matan con el mismo sistema y en el aparcamiento de su casa en Barcelona al ex ministro socialista Ernest Lluch, muy relacionado con Euskadi y partidario del diálogo.

A pesar de las manifestaciones multitudinarias, pocas semanas después, el 13 de diciembre, una bomba en el coche del concejal popular de Viladecavalls (Barcelona) Francisco Cano Consuegra le mata al instante.

Pocos días más tarde, el 20 de diciembre, dos etarras matan a tiros a un guardia urbano de Barcelona, Juan Miguel Gervilla, que les había ayudado a empujar su coche averiado en la Diagonal.

El 17 de marzo del año siguiente, un coche bomba mató al mosso d'Esquadra Santos Santamaría en Roses (Girona). Este fue el último asesinato de ETA en Catalunya.

Después hubo más atentados, sobre todo contra intereses turísticos, como el último, el 18 de agosto de 2001 en un hotel de Salou (Tarragona), donde resultaron heridas 13 personas.

El epílogo de la actividad de ETA en Catalunya fue la reunión del 4 de enero de 2004 en Perpiñán (Francia) entre el entonces 'conseller en cap' y presidente en funciones de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, y miembros de la banda.

Tras la polémica, el 18 de febrero de 2004 ETA anunció una tregua circunscrita únicamente en Catalunya.

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