BARCELONA, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
El 70% de los docentes catalanes cree que se debería tratar educativamente la actualidad política y social en el aula, pero un 29,3% "últimamente lo evita porque no sabe cómo se interpretará", según una encuesta de la Fundació Jaume Bofill a familias y docentes sobre las acusaciones de adoctrinamiento en la escuela catalana.
La encuesta ha sido respondida de marzo a junio por 9.794 padres y madres y 2.666 docentes catalanes, una muestra "muy consistente" que representa a la comunidad educativa catalana, según la Fundació Bofill.
Esta cifra del 29,3% puede indicar una "autocensura o miedo" derivado de las acusaciones y la presión judicial y mediática, en una encuesta que señala que el 28,7% de los docentes aprovecha estos acontecimientos para trabajar el desarrollo propio de los alumnos y el 12,4% afirma hablar con normalidad de los temas políticos y sociales, tal como hacían antes.
El 12,2% de los docentes encuestados se muestra contrario a hablar de estos temas en la escuela: el 5% cree que no se debe hablar al ser temas muy delicados, el 3,3% considera que son debates que no tocan en la escuela y el 3,9% opina que los escolares se deben mantener al margen de estos debates.
El 70% de las familias está de acuerdo en que las controversias políticas y sociales se tienen que abordar en la escuela: el 53,9% defiende que las situación política y social que se ha vivido en Catalunya es una oportunidad educativa, y un 15,6% cree que el docente tiene el deber de trabajar educativamente estos temas porque forman parte de la vida de los escolares.
Un 26,7% de los padres encuestados cree que no se debería abordar, principalmente para evitar que los docentes trasladen sus creencias (13%) y para no abundar en las diferencias (10%), mientras que un 3,7% considera que estos debates pertenecen prioritariamente al ámbito familiar.