26 de febrero de 2020
 
Publicado 13/02/2020 15:31:43CET

El tribunal acepta una nueva prueba que puede descartar la pistola como arma del caso Urbana

Juicio por el crimen de la Guardia Urbana en la Audiencia de Barcelona con los acusados Rosa Peral y Albert López, el 3 de febrero de 2020.
Juicio por el crimen de la Guardia Urbana en la Audiencia de Barcelona con los acusados Rosa Peral y Albert López, el 3 de febrero de 2020. - DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

Es un llavero con una bala que la víctima regaló en su boda y que pudo estar en la escena del crimen

BARCELONA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

El magistrado del juicio por el crimen de la Guardia Urbana, Enrique Rovira, ha aceptado este jueves como prueba los llaveros con una bala que la víctima y su exmujer regalaron en su boda, un indicio que puede descartar la pistola como arma con la que se cometió el asesinato de Pedro R.

Precisamente, en el maletero donde quemaron a Pedro R. los investigadores encontraron una bala, y la defensa del acusado Albert López había sugerido hasta ahora que podía ser de la acusada Rosa Peral, en cuya arma reglamentaria faltaba un proyectil.

La exesposa de Pedro R. ha declarado ante el jurado durante la séptima sesión del juicio, y el abogado de la familia de la víctima, Juan Carlos Zayas, le ha preguntado por el llavero con una bala, de la que no ha sabido determinar el calibre: "Como éramos policías, entregamos una bala grabada como llavero con los nombres", con el casquillo y el proyectil.

La testigo ha mostrado su propio llavero, que llevaba en el bolso, y el magistrado ha permitido que lo enseñara al jurado desde cerca antes de aceptarlo como prueba en la causa.

La exesposa de Pedro R. también ha explicado que la noche del 1 de mayo --cuando se cometió el crimen-- intercambió correos electrónicos con él para que le concretara cuándo iría a buscar a su hijo, ya que compartían la custodia.

Ella le escribió el día del crimen a las 20.58 horas, y él contestó a las 22.37 horas diciéndolo que iría a recoger a su hijo el miércoles, y recibió un nuevo mensaje de Pedro R. por la tarde del día siguiente, cuando ya había muerto --se sospecha que Peral usó el móvil de la víctima después del crimen para fingir que seguía vivo, aunque su defensa asegura que lo hizo obligada por el otro acusado--.

Sobre la reacción de Peral al saber que Pedro R. había muerto, la testigo ha dicho: "Me impactó mucho todo lo que iba diciendo y su apariencia. Yo lloraba a mares, ella no tenía lágrimas ni nada en los ojos, estaba normal".

Ha explicado que fue a partir del domingo 7 de mayo, cuando coincidieron con los familiares de la víctima al llevarle flores en el pantano de Foix, cuando empezó a sospechar que la muerte de Pedro R. podía estar relacionada con el entorno de Peral.

Contador

Para leer más