BARCELONA, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra han realizado de enero a mayo 90 denuncias por consumo, tenencia o venta de drogas en Ciutat Vella, fruto del patrullaje específico que ambos cuerpos llevan a cabo los fines de semana en los ejes nocturnos de ocio del distrito que más gente atraen para preservar la convivencia y evitar actividades ilegales.
La actuación, en la que en algunos casos también participa el Cuerpo Nacional de Policía, cuenta en total con unos 80 agentes e intensifica la vigilancia de jueves a domingo en cuatro de las zonas con más conflictividad del distrito: el Born y la Ribera, la calle Nou de la Rambla, el Gòtic sur y la zona del paseo marítimo.
Según datos municipales a los que ha tenido acceso Europa Press, se han realizado 54 detenciones y 88 denuncias por hurtos, peleas y hechos delictivos; 1.027 denuncias por beber alcohol en la vía pública; otras 379 por orinar en la calle, y el dispositivo se ha saldado con 17 positivos por alcoholemia en controles a conductores.
También pone el cerco a otras actividades ilegales además de la venta y consumo de droga, con lo que en estos cinco meses los agentes han requisado 12.560 latas de cerveza y bocadillos a vendedores ilegales, y han puesto 1.936 denuncias por venta ambulante.
El portavoz intendente de la Urbana, Carles Reyner, ha explicado que el dispositivo persigue sobre todo controlar las actividades que perjudican el bienestar ciudadano en estos cuatro ejes: "Son barrios de éxito donde mucha gente va de marcha, y queremos hacerlo compatible con los vecinos de la zona que por la noche quieren descansar".
VENTA AMBULANTE
En relación a todo el territorio de Ciutat Vella, de enero a mayo las denuncias por venta ambulante han subido un 28,5%, pasando de 11.251 a 14.461, y se han incautado un 33,5% más de latas --de 43.685 a 58.315-- respecto al mismo periodo del año pasado.
Las llamadas de vecinos y comerciantes al servicio telefónico 092 alertando o quejándose por este motivo han caído un 29,3%, y por alcoholismo un 23%, lo que para Reyner significa que "se viven menos estos problemas".
No obstante, ha subrayado que el trabajo policial debe continuar para controlar estas actividades, y, en este aspecto, ha suscrito las reivindicaciones del alcalde, Xavier Trias, de que Barcelona necesita más agentes de la Urbana: "Si queremos mantener la presión necesitamos más personal".