Actualizado 01/12/2010 18:46 CET

Las visitas a la Sagrada Familia se disparan un 23% tras su dedicación

Templo de la Sagrada Familia de Barceona
EP

BARCELONA, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

La dedicación al culto de la Sagrada Familia de Barcelona, presidida por Benedicto XVI el 7 de noviembre, ha disparado un 23 por ciento las visitas, sobre todo de catalanes, a la basílica, que suma 2.800.000 visitantes en lo que va de año.

Así lo ha manifestado este miércoles el presidente delegado del Patronato de la Sagrada Familia, Joan Rigol, acompañado del cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, durante un almuerzo para presentar una exposición de Antoni Gaudí la próxima primavera en el Vaticano.

Desde el 7 al 30 de noviembre, se han sucedido 23.000 visitas, un 23 por ciento más respecto al mismo periodo del año anterior. "Hemos tenido un alud de catalanes", como demuestra la multiplicación por diez de la demanda de audioguías en catalán en este periodo de tiempo, en que ha pasado de 150 a 1.017, ha comentado Rigol.

Un 43 por ciento de los visitantes son de origen catalán, ha añadido el presidente del Patronato, cuando generalmente este porcentaje es mucho menor.

Desde el anuncio de que el Papa presidiría la ceremonia de dedicación son innumerables los catalanes que han manifestado su interés por visitar la basílica por primera vez o después de años de no hacerlo, teniendo en cuenta que la Sagrada Familia es una obra en curso, que se espera que esté acabada en 15 ó 20 años.

El cardenal ha señalado que la crisis había hecho disminuir los visitantes, pero la dedicación del templo y su proyección internacional han estimulado un creciente interés, que esperan que se mantenga, si bien no con el mismo aumento.

Después de la solemne ceremonia, los turistas han podido acceder a la nave central de la basílica y contemplar el espacio bendecido para el culto, con música clásica de fondo y un pequeño grupo de bancos para invitar al recogimiento y la reflexión.

Sistach ha destacado que la Sagrada Familia "ha entrado en el corazón de todos los catalanes". Rigol ha destacado que se trata de una "arquitectura por la que la gente quiere a la Sagrada Familia, mientras que al resto se limita a admirarla".

RETO EN ADELANTE

El reto actual en adelante es que "la gente se quede con el mensaje cultural y del espíritu, no sólo de su monumentalidad". En la Sagrada Familia "hay arquitectura, catalanidad y sentido trascendente para creyentes y no creyentes".

El objetivo es hacer "una interpretación humanista abierta, donde los creyentes se puedan sentir identificados". Lo difícil será encontrar un lenguaje de masas para transmitir este mensaje, ha declarado el presidente del Patronato.