Actualizado 28/02/2019 18:14 CET

La Estación Espacial, captada cruzando el Sol en menos de un segundo

La Estación Espacial, captada cruzando el Sol en menos de un seguundo
IAN GRIFFIN / ESA

   MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

   El puesto de avanzada más distante de la humanidad fue capturado recientemente cruzando a toda velocidad la cara de nuestro enorme y resplandeciente Sol.

   El fugaz tránsito de la Estación Espacial Internacional terminó en un abrir y cerrar de ojos, pero Ian Griffin, Director del Museo Otago de Nueva Zelanda, se aseguró de que estuviera en el lugar correcto para capturarlo.

   "Se predijo un tránsito a unos 130 km de mi casa en Dunedin, en la Isla Sur de Nueva Zelanda. Así que, metí mi telescopio en mi automóvil y conduje durante aproximadamente 2 horas", explica Griffin, citado por la ESA.

   "El jueves 31 de enero, a las 11:07 NZDT, la Estación Espacial Internacional cruzó el Sol en menos tiempo de lo que un corazón humano late una vez, y estuve allí para presenciarlo".

   La Estación Espacial, que es un poco más grande que un campo de fútbol, orbita la Tierra cada 92 minutos. Es uno de los esfuerzos más notables en los que se ha embarcado nuestra especie, pero palidece en comparación con el tamaño y el poder de nuestra estrella, destaca la ESA en un comunicado.

   Este espectáculo extraordinario sirve como un recordatorio muy necesario de que las personas y la tecnología que enviamos al espacio pueden verse afectadas por la actividad solar y el entorno cambiante.

   Una de las tormentas geomagnéticas más grandes que se haya registrado, el evento Carrington de 1859, se debió a una rápida eyección de masa coronal asociada con una enorme llamarada solar en la magnetosfera terrestre. El impacto creó auroras en el norte hasta Queensland, Australia y en el sur hasta el Caribe.

   Los sistemas de telégrafos en Europa y América del Norte fallaron, con informes de algunos operadores que recibieron descargas eléctricas y torres de telégrafos que lanzaron chispas.

   Hoy, una tormenta de esta magnitud crearía una perturbación mucho mayor, ya que dependemos cada vez más de la infraestructura en el espacio y en la Tierra que es vulnerable a los arrebatos del sol.

   Como parte de las actividades de Seguridad y Seguridad Espacial de la ESA, la Oficina de Clima Espacial está trabajando para minimizar el daño potencial y la interrupción que estos eventos pueden causar. La futura misión de Lagrange mantendrá una vigilancia constante sobre el sol, enviando avisos oportunos a través de la Red del Servicio de Clima Espacial a los operadores y controladores de infraestructura vital, dándoles tiempo para tomar medidas de protección.

   Este sistema de alerta temprana también será de gran importancia para los astronautas y los futuros exploradores de la Luna y Marte, quienes, vulnerables a la radiación emitida durante estos eventos extremos, necesitarán tiempo para ponerse a salvo.