MALAGA, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de la
provincia de Málaga, "Pecho Venus", recogió durante el pasado año
2002 a un total de 1.050 especies animales, fundamentalmente son
ejemplares denominados vulnerables que tienen un interés especial y
que son recuperados para su posterior reingreso en el mundo natural.
Del total de especies atendidas, 795 corresponden a aves, 186 a
reptiles, 38 a mamíferos y 15 a anfibios, destacando las salamandras
comunes. Por meses, julio fue cuando más ingresos hubo con 181
seguido de junio con 177, 163 en agosto, 110 en septiembre, 86 en
mayo o las 42 del pasado mes de diciembre.
Las principales causas de su ingreso en este centro son por
expolio o desnide, pollos pequeños que caen del nido, disparos por
armas de fuego, trampas con artes ilegales, atropellos, traumatismos,
intoxicaciones, choques con alambradas, electrocuciones, cautividad,
destrucción de su hábitat o enfermedades.
Así, entre las aves recogidas se encontraron dos águilas
perdiceras, muy comunes en la provincia a pesar de ser una especie de
las denominadas vulnerables; 128 cernícalos, 34 búhos reales, 46
primillas, 114 gaviotas patiamarillas, además de 15 alcas comunes y
14 alcatraces atlánticos que aparecieron con manchas y que fueron
tratados ya que se pensó que habían sido afectadas por el fuel
vertido por el "Prestige".
Entre ellas, sobresale, según la memoria a la que ha tenido acceso
Europa Press, el gran número de animales que entran por ser
desplazados de su hábitat natural, concretamente un 14,1 por ciento.
Entre estos, los camaleones ocupan uno de los principales puestos
entrando en un mismo día hasta 24 ejemplares de una especie que es
habitual encontrarla en lugares que no les corresponden, como
jardines públicos gracias a su facilidad para mimetizarse, es decir,
cambiar de color y adaptarse a un determinado entorno.
TRAUMATISMO, INTOXICACION Y CAIDAS DEL NIDO
El 20,9 por ciento de las especies que entraron en el CREA fue por
caídas del nido, un 19 por ciento por traumatismo, 10 por ciento a
causa de intoxicaciones -la mayoría de la especie de las gaviotas
patiamarillas--, 7 por ciento por desnutrición y un 8,3 por ciento de
animales que fueron decomisados y que se mantuvieron en cautividad,
extraídos de su entorno durante un periodo de tiempo más o menos
prolongado.
Entre los casos de electrocución --en porcentaje de 3,8-- resalta
el caso de cuatro cigüeñas que murieron electrocutadas el mismo día y
en el mismo sitio. Asimismo, también se registraron especies
encontradas y recogidas sin una sintomatología clara, los llamados
animales "atontados" pero en buen estado.
La mayor parte de los recuperados, un 45 por ciento, son
ejemplares que fueron extraídos de su hábitat y liberados en su
entorno el mismo día o los siguientes a su ingreso; además, un 18 por
ciento de los animales o bien se encontraron cadáveres o bien
murieron días después, un 26 por ciento fueron sacrificados al ser
irrecuperables, un cuatro por ciento en recuperación y el resto
trasladados a otros centros de estas características.
La mayoría de los animales que entran en el centro de "Pecho
Venus" procedieron de los lugares más montañosos o vegetales de la
capital, o de la costa, donde también hay un número elevado de
recogidas.
VUELTA AL MEDIO NATURAL
Estos ejemplares, una vez entran en el CREA, intentan ser
recuperados para reingresarlos en su entorno natural. Así, en caso de
que esto no sea posible hay un número importante que se destina a la
educación ambiental y otros que se ceden a otros centros para su
estudio o incluso cría en cautividad.
En este sentido, según informaron fuentes del CREA mucho se llevan
a Italia, como es el caso de los alimoches. La mayor parte de los
ejemplares trasladados en 2002 a otros centros fueron tortugas moras
o mediterráneas, que se llevaron al centro de Las Almohallas, en
Almería.
En la tipología de las entregas resaltaron las de particulares,
hecho que se debe fundamentalmente a la puesta en marcha en el año
1992 de un teléfono especial operativo las 24 horas, 365 días al año,
para que todos aquellos que encuentren un animal lo comuniquen y los
trabajadores del CREA pasan a recogerlos para su tratamiento,
recuperación en aquellos que lo necesiten y reingreso en su hábitat.
A las entregas de particulares le siguen las de la Policía Local,
el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia
Civil, agentes de Medio Ambiente, cazadores o asociaciones
ecologistas, entre otros.
Las especies que se recogen para su recuperación son vertebrados
amenazados y que están incluidos o bien en el catálogo regional o en
el libro rojo publicado por la Consejería de Medio Ambiente de la
Junta de Andalucía.
Las más frecuentes son las aves y rapaces como pueden ser los
búhos reales, cernícalos, ratoneros, autillos o mochuelos y que son
especies no en peligro de extinción pero sí vulnerables de interés
especial.