Descubren una estrella que expulsa gases con temporizador

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NASA
Actualizado: martes, 5 abril 2011 18:36

MADRID, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

Astrónomos han descubierto que dos chorros simétricos que surgen de los lados opuestos de una estrella en formación experimentan un tiempo de retardo: emanaciones de gas y polvo aparecen exactamente cuatro años y medio más tarde que formaciones idénticas en el lado opuesto.

El hallazgo, que requirió de la visión infrarroja del telescopio Spitzer de la NASA, está ayudando a los astrónomos a comprender cómo se producen estos chorros alrededor de estrellas en formación, incluidas las que se asemejan a nuestro sol cuando era joven.

"Se necesitan más estudios para determinar si otros chorros tienen retrasos en el tiempo", dijo Alberto Noriega-Crespo, científico del equipo de Spitzer del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, co-autor del nuevo estudio que será publicado en la edición de abril de la revista Astrophysical Journal Letters.

Los chorros corresponden a una fase activa en la vida de una estrella joven. Una estrella empieza como un colapso, una nube redonda de gas y polvo. Expulsando chorros supersónicos de gas, la nube ralentiza su giro. Como la materia cae sobre la estrella en crecimiento, se desarrolla un disco de material arremolinado a su alrededor y chorros gemelos que disparan desde arriba y por debajo del disco, como una peonza.

Una vez que la estrella brilla con la luz de sus semejantes, los chorros desaparecen y el disco adelgaza y se aleja. En última instancia, los planetas pueden agrupar la materia que queda en el disco giratorio.

El descubrimiento de estos chorros con retardo ha llevado a los astrónomos a fijarse en la zona donde se encuentran. Las nuevas observaciones del Spitzer límitan esta zona a un círculo alrededor de la joven estrella con un radio de 3 unidades astronómicas. Una unidad astronómica es la distancia entre nuestro Sol y la Tierra. Esto es aproximadamente 10 veces menor que las estimaciones previas.

"Donde hoy está la Tierra fue quizás una vez un lugar muy violento cuando eran expulsados a gran velocidad chorros de gas y polvo del disco que daban vueltas alrededor de nuestro joven sol", dijo Alex Raga, de la Universidad Nacional Autónoma de México, primer autor del estudio. "Si es así, la formación de planetas como la Tierra depende de cómo y cuando terminó este fenómeno. Esencialmente, cada estrella como nuestro propio sol ha pasado por un proceso de formación similar".

Uno de los chorros ahora estudiados, denominados Herbig-Haro 34, había sido observado ampliamente desde hace años, pero el otro permaneció oculto detrás de una nube oscura. La sensible visión infrarroja de Spitzer fue capaz de perforar esta nube, que revela el chorro oculto con detalle. Las imágenes del Spitzer muestran que el chorro recién descubierto es perfectamente simétrico a su gemelo, con idéntica formación de material eyectado.

Esta simetría resultó ser clave para el descubrimiento de la temporización de los chorros. Al medir las distancias exactas de los chorros de la estrella, el equipo fue capaz de darse cuenta de que, para cada expulsión de material en un punto, un chorro similar se disparaba en la dirección opuesta 4,5 años más tarde.

Los astrónomos dicen que algún tipo de comunicación tiene lugar entre los chorros Herbig-Haro 34, probablemente transportada por ondas de sonido. Conocer la duración de la demora del tiempo y la velocidad del sonido les permitió calcular el tamaño máximo de la zona donde pued eproducirse la emanación.