Personas viendo el eclipse solar en Bustillo del Oro (Zamora) - EUROPA PRESS
MADRID 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
España se ha convertido este miércoles, 12 de agosto, en el mejor lugar del mundo para contemplar el eclipse total de Sol, cuya franja de totalidad ha atravesado trece comunidades autónomas (Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, País Vasco, Navarra, Aragón, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana e Islas Baleares).
Por este motivo, este fenómeno ha atraído tanto la atención de la comunidad científica nacional e internacional como de miles de personas que se han desplazado para presenciar este acontecimiento histórico.
Es el caso de Javier (47 años) y Miriam (38 años), que se han desplazado 150 kilómetros desde Méntrida (Toledo) hasta Túregano (Segovia) para poder ver el eclipse total.
"Qué momento más espectacular ha sido, que pena que haya durado tan poquito, debería durar 5 minutos por lo menos", ha explicado Miriam a Europa Press entre lágrimas tras el eclipse.
Justo a las 20.35 horas, se ha producido la ocultación total en esta zona y los cientos de personas que han compartido la experiencia desde el Castillo de Turégano e Iglesia de San Miguel, que han comenzado a aplaudir y vitorear al término del fenómeno.
Por su parte, Esther, de 57 años, ha estado esperando la llegada del fenómeno desde el pueblo de sus padres, Bustillo del Oro (Zamora), junto a su marido Andrés y su hijo Manuel. La familia es de Madrid pero han alargado sus vacaciones unos días más para poder disfrutar del aro solar en la villa donde el eclipse ha sido total.
Como explica Esther a Europa Press, compró las gafas para poder verlo hace un mes por Amazon "en previsión de que fuesen a subir de precio". Finalmente, ha compartido las que le sobraban con más personas del pueblo que no las habían podido adquirir.
"Se me han saltado las lágrimas y me he sentido viendo esto súper especial. Muy bonito. El color me alegro de haberlo visto aquí porque ha sido estupendo", ha compartido mientras que Andrés ha asegurado que, a pesar de haber visto fotos de eclipses en medios de comunicación, ha superado sus expectativas. "Es algo efímero que ya ha pasado y ahora queda dentro", ha añadido.
Algo más complejo ha sido para Natalia, que ha visto el eclipse con sus dos hijos pequeños en el mismo pueblo de Zamora. Aunque ella le había explicado a Sofía y Pablo, de 8 y 5 años respectivamente, cómo debían utilizar las gafas, el pequeño ha sido "un poco desobediente".
"No se ha portado súper mal pero ha habido que pegarle alguna vocecita de 'Pablo, no mires ahí'. No hacía caso de ponérselas de espaldas y se las ponía ya mirando al sol pero más o menos bien. Les hemos dado directrices. Hablando con mis amigas, todas estábamos con un poco de miedo por los niños, que hicieran caso y mirasen con las gafas pero al final ha ido bien", ha apuntado.
"Se me han puesto los pelos de punta y se me han saltado las lagrimas, no sé si ha sido porque tenía pocas expectativas pero ha sido súper emocionante. Me ha sabido a súper poco", ha añadido Manuel, para después añadir que, tras esta ocultación, le han dado "ganas" de ver el del año que viene.
Esta emoción también la han vivido Teresa y Antonio, de 77 años, que lo han vivido con gran parte de su familia. "Es el primero que veo, el año que viene si Dios quiere lo veré pero este me ha encantado. Ha sido el primero total que he visto, parcial he visto alguno pero así de bien no, no lo recuerdo", ha comentado.
"HE VENIDO A VERLO AQUÍ POR AMOR"
"He venido a Bustillo del Oro porque Roberto estaba aquí y yo estaba en Avilés sola. Es una cosa que no íbamos a volver a ver juntos en la vida. Me apetecía verlo con él, me he venido aquí a verlo por amor", confesaba Blanca en declaraciones a Europa Press al reunirse con su marido en su pueblo, aunque estaba en Asturias cuidando de su madre enferma.
Por su parte, Jorge, de 24 años, ha apurado sus vacaciones en el sur de Francia pero ha llegado para ver el eclipse a uno de los municipios madrileños en los que ha sido total, en Tres Cantos.
"Ha sido brutal. Muy emocionante poder vivir esto con mis amigos. Sentir que el mundo se para por unos segundos", ha relatado a Europa Press.
Muchos de los testigos del eclipse, han coincido en destacar el silencio reinante durante esos instantes. Es el caso de Arnau, que ha explicado a Europa Press que él lo ha disfrutado al otro lado de la Península, en Barcelona. Sobre las 20:00 horas, se ha acercado al Bateria antiaèria de Sant Pere Martir (Esplugues de Llobregat) con su amigo Miquel y ha destacado que, al comenzar la ocultación, "todo el mundo se ha sumido en un silencio apocalíptico".
Este eclipse total ha sido el primero visible desde la Península Ibérica desde 1912 y ha marcado el inicio del Trío de Eclipses (2026-2027-2028), una secuencia excepcional que sitúa al país en el centro de la astronomía mundial durante los próximos tres años.