MADRID 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
Unas células especializadas de nuestro sistema inmune, llamadas neutrófilos, son la primera línea de defensa contra las bacterias invasoras. Estas células apresan y destruyen a los micro-organismos patógenos.
Así lo indica un nuevo estudio desarrollado por investigadores del Instituto Max Planck de Biología de las Infecciones de Berlín (Alemania), que publica esta semana la última edición de la revista 'Science'. El nuevo estudio muestra cómo los neutrófilos también poseen otro mecanismo de defensa hasta ahora desconocido: pueden deshacer una estructura de red como la que une a las bacterias, desarmarla y finalmente matar a la bacteria. Estas estructuras se denominan NETs (Neutrophil Extracellular Traps, que significa "trampas extracelulares neutrófilas").
Los neutrófilos conforman la mayor parte de los glóbulos blancos. Estos poseen unos gránulos, que son como pequeñas vesículas que contienen un arsenal de armas enzimáticas y químicas contra los micro-organismos. Cuando un neutrófilo se topa con un patógeno, lo acapara y, una vez dentro del neutrófilo el patógeno es eliminado con sustancias antimicrobianas liberadas por los gránulos. Pero, curiosamente, los neutrófilos también pueden combatir a los patógenos extracelularmente, al producir una estructura tipo red en la que quedan atrapados los microorganismos.