MADRID 9 Dic. (EUROPA PRESS) -
La bacteria 'Chlamydia pneumoniae', microorganismo muy extendido causante de bronquitis, faringitis y neumonía, tiene una presencia frecuente en los cerebros de los pacientes de la enfermedad de Alzheimer, lo que indica que "juega un papel" en el desarrollo de esta patología, según las conclusiones de varios estudios científicos.
Según indicó a Europa Press el doctor David Muñoz García, director del Programa de Trastornos de la Memoria y Demencias del Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional, aunque no se ha demostrado que esta bacteria sea la "causante directa", sí provoca "un estado inflamatorio que está activado en la enfermedad de Alzheimer" y puede favorecer su desarrollo.
A juicio del doctor Muñoz, que demostró hace tres años junto con investigadores canadienses que en más del 85 por ciento de los cerebros de pacientes de Alzheimer está presente la 'Chlamydia pneumoniae', "con toda probabilidad se demostrará que los agentes infecciosos juegan un papel en el desarrollo de la enfermedad, posiblemente mediante la inflamación que provocan y no necesariamente por el daño causado por estos agentes en sí".
Tras recordar que esta bacteria es "extraordinariamente frecuente" (hasta un 80 por ciento de los ancianos han estado infectados en algún momento), este especialista indicó que actualmente existe un "interés general en la comunidad médica sobre la relación entre las infecciones crónicas con bacterias y virus y el desarrollo de enfermedades degenerativas".
En este sentido, explicó que los genes explican tan sólo una parte del desarrollo de estas patologías (un uno por ciento en el caso de los genes determinantes y un porcentaje mayor en el caso de los genes de predisposición). EL PAPEL DE LOS GENES En lo que se refiere al papel de los genes que predisponen a padecer una enfermedad como el Alzheimer, se ha demostrado que entre gemelos idénticos puede haber haber una diferencia de 30 años en el momento en que se manifiesta la enfermedad de Alzheimer, lo que puede significar de hecho la diferencia entre padecer o no Alzheimer, ya que si el primer hermano la desarrolla a los 70 años el otro habrá muerto probablemente por otra causa antes de sufrirla.
En un caso como este, explica el doctor, los médicos se preguntan cuáles son "las causas que modifican de forma tan sustancial" la predisposición genética, y estiman que una de ellas son las infecciones crónicas causadas por bacterias y virus. "Nuestros datos y los de otros investigadores lo único que demuestran es que la presencia de la bacteria es más frecuente en sujetos que tienen enfermedad de Alzheimer.
No hemos demostrado en ningún caso que sea la causante directa; puede simplemente provocar un estado inflamatorio que sabemos que está activado en la enfermedad de Alzheimer, y que sea eso lo que favorezca el desarrollo de la patología", explicó. No obstante, en el caso concreto del Alzheimer los investigadores se encuentran con la dificultad que supone "la extraordinaria frecuencia de la enfermedad, que afecta a la mitad de la población de 85 años", aunque esto pone también de relieve que el tipo de agente infeccioso que juegue un papel tiene que ser "uno que sea muy frecuente", lo que encaja con la 'Chlamydia pneumoniae'.
BÚSQUEDA DE FÁRMACOS
El especialista del Ruber Internacional indicó, por otro lado, que ahora una de las líneas de actuación que siguen investigadores de todo el mundo es la búsqueda de fármacos que actúen sobre la bacteria para combatir adecuadamente la enfermedad. En concreto, explicó que aunque ya existen medicamentos que atacan a la 'Chlamydia pneumoniae', la clave está en averiguar "cuándo tiene que hacerse la actuación sobre la bacteria para que modificque el curso de la patología", momento que a su juicio es antes de que el Alzheimer se manifieste.
Por último, el doctor David Muñoz señaló que existe otra línea de investigación relacionada, desarrollada en España por un equipo del Departamento de Biología Molecular de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid, basada en la influencia del virus del herpes labial en el Alzheimer al inducir un proceso inflamatorio.