MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS ) -
Las máquinas de hemodiálisis para pacientes con insuficiencia renal
no detectan algunos de los problemas que pueda presentar el agua
utilizada en ellas, ya que ésta proviene de dos lugares diferentes y
si en alguno de ellos ha habido algún fallo éste se puede escapar,
según la doctora de la Fundación Renal Iñigo Álvarez de Toledo
(FRIAT) Marta Albalate.
Para ello, se realizan controles periódicos de la calidad
bacteriológica y química del agua y de conductividad. "No está claro
en la legislación cuál debe ser la perioricidad de estos controles",
señaló Albalate. Y añadió que en los centros suele haber un técnico
que revisa las máquinas casi diariamente.
Concretamente, los riesgos que se derivan de esta técnica son más
elevados en pacientes que tienen patologías cardiovasculares y en
personas mayores, por lo que puede presentarse algún desequilibrio.
"Desde luego, esta técnica no es lo más fisiológico que hay", añadió.
Así, en relación a las muertes de 11 pacientes dializados en el
Hospital Virgen del Consuelo de Valencia en lo que va de año,
Albalate señaló que pudo deberse a fallos de la máquina o del agua,
pero que para saberlo hay que tener más información, como qué tipo de
pacientes eran o si se dializaban en el mismo turno o con la misma
máquina.
Aunque generalmente todo el mundo puede someterse a este tipo de
técnica, esta especialista apuntó que los pacientes con enfermedades
muy graves, tumores o sin vía para dializarles se descartan. En
cuanto a edades, no existe discriminación alguna. "Puede dializarse a
los pacientes desde recién nacidos", dijo.
|
(EUROPA PRESS)
09/01/17-00/01
"