MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
El organismo humano no es capaz de generar de manera espontánea
nandrolona a niveles suficientes para dar positivo en un control
antidopaje, según señaló hoy el doctor Rafael Simó, especialista de
la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y del
Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Vall d"Hebron de
Barcelona.
En relación con casos como el del futbolista Carlos Gurpegui, en
el que se ha utilizado el argumento de la generación espontánea de
nandrolona en el propio organismo del deportista como explicación del
positivo, la SEEN quiso hacer hoy varias puntualizaciones en relación
con esta sustancia, un éster anabolizante sintético definido
prohibido por las autoridades deportivas de todo el mundo y, sin
embargo, "frecuentemente utilizado con fines de dopaje en el deporte
de competición".
En concreto, el doctor Simó indica en un comunicado que "pueden
producirse falsos positivos cuando se ha consumido carne de animales
tratados para el engorde artificial con nandrolona", aunque su
presencia en sangre sólo se detecta durante las 24-48 horas
posteriores a su ingestión, por lo que el contraanálisis no podría
dar positivo, más aun transcurridos de siete a diez días desde el
primer control.
La SEEN recuerda que, aunque es algo totalmente prohibido, algunos
ganaderos utilizan la nandrolona para acelerar el proceso de engorde
los animales, concentrándose su presencia de forma habitual en la
cola y el cuello, por lo que puede detectarse en la carne picada, las
hamburguesas, los estofados y otros guisos en los que se utilice
estas partes del animal. "Es por esta razón, precisamente, por la que
en Estados Unidos está prohibida la comercialización para consumo
humano de estas partes del animal", agrega.
No obstante, para el doctor Simó, "si el contraanálisis continúa
ofreciendo un resultado positivo, se descarta la procedencia de carne
tratada y puede asegurarse sin margen de error que al deportista cuya
orina se ha analizado se le ha inyectado la hormona".
La nandrolona es una hormona cuyo efecto más llamativo es el
aumento de la masa muscular, siempre y cuando su uso se realice
acompañado, como es el caso de los deportistas, de ejercicio. "En
realidad", señala el doctor Simó, "este éster anabolizante tiene como
efecto fundamental el aumento de la capacidad de soporte de
entrenamiento".