WASHINGTON, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -
Investigadores alemanes lograron por primera vez conectar células de
neuronas vivas a un microprocesador con base de silicio, creando así
el primer circuito integrado híbrido que mezcla una parte de ser vivo
con otra electrónica, según publicó ayer la revista estadounidense
'Proceedings of the National Academy of Science' (PNAS).
"La experiencia constituye una etapa fundamental en la
neuroelectrónica", estimaron los investigadores Gunter Zeck y Peter
Fromhertz, del instituto alemán de bioquímica Max-Planck en Munich
(Alemania), que lograron elaborar la primera red de neuronas vivas
comunicadas con microprocesadores. Con la ayuda de pipetas
microscópicas, los investigadores extrajeron una veintena de neuronas
de caracoles, ligeramente más gruesas y por lo tanto más manipulables
que las neuronas humanas, y las pusieron en el microprocesador. Cada
neurona fue puesta sobre un transistor capaz de amplificar voltajes
ínfimos, y conectados a una red de energía que estimulaba la neurona.
Los investigadores lograron así un desarrollo entre las neuronas y
sinapsis, que es la relación funcional entre las terminaciones de las
células nerviosas. La estimulación eléctrica de una neurona liberó
una señal detectada por el transistor sobre el cual reposaba la
neurona, pero también por el transistor de la neurona vecina. Esto
permitió a los investigadores establecer que la señal eléctrica
producida por el microchip pasó a la primera y luego a la segunda
neurona, antes de volver hacia el semiconductor, formando así el
primer circuito integrado parcialmente vivo, explicaron en su
artículo.
"El funcionamiento de un circuito de
silicium-nerona-neurona-silicium abre la vía al desarrollo de
sistemas neuroelectrónicos que pueden ser utilizados en los estudios
sobre el tratamiento de la señal neuronal, el neuro-cálculo
(neurocomputación) y la neuro-proética", comentaron los científicos.
Este tipo de investigaciones son parte de la medicina del futuro, que
podría permitir la reparación de partes del sistema nervioso que
estén dañadas, por la combinación de microprocesadores y de neuronas
para devolverle eventualmente al paciente su vista o motrocidad
perdida. Las aplicaciones industriales son igualmente posibles, en
especial para la elaboración de computadoras capaces de adaptarse a
diferentes situaciones y de razonar como un cerebro.
Los investigadores quieren ahora desarrollar una red más larga de
neuronas conectadas a transistores que pudieran comprender hasta
15.000 componentes vivos y electrónicos. La dificultad reside en la
identificación de las sinapsis por las cuales transita la impulsión
eléctrica y sobre la construcción de circuitos integrados más
amplios. Para hacerlo, los científicos debería aprender a dominar la
fijación de las neuronas, células vivas que tienen la tendencia a
desplazarse de su base para moverse libremente, como lo hacen en el
cerebro.
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(EUROPA PRESS)
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