MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo tratamiento con interferón beta-1b ha conseguido, por
primera vez, frenar el desarrollo de la esclerosis múltiple
remitente-recidivante, es decir, la que progresa en brotes, y que el
54 por ciento de los pacientes queden libres de esos brotes en el
primer año de tratamiento.
Éstos son los resultados de un estudio español, único en el mundo,
realizado sobre 1.419 pacientes de más de un centenar de hospitales
de tres comunidades autónomas: Madrid, Andalucía y Cataluña,
desarrollado desde enero de 1995 y 1998 y presentado hoy en Madrid. A
los pacientes incluidos en este estudio, que acaba de ser publicado
por Acta Escandinavica, se les suministró Betaferon, fabricado en
España por lo laboratorios Schering.
El doctor Arbizu, jefe de la Unidad de Esclerosis Múltiple del
Hospital de Bellvitge de Barcelona, ha explicado hoy que con este
estudio se ha conseguido, por primera vez, compilar los datos
informatizados de un número tan significativo de pacientes para poder
seguir su evolución.
Los resultados de los primeros pacientes que han alcanzado los dos
años de evolución de tratamiento han sido calificados por los autores
del estudio de "excelentes", ya que se ha conseguido un reducción de
más del 60 por ciento de los brotes. De hecho, en el primer año de
evolución el 53,8 por ciento de los pacientes no había sufrido ningún
nuevo brote de la enfermedad, y lo mismo sucedía al 48 por ciento un
año más tarde.
Además, los pacientes seleccionados para este estudio partían de
un número de brotes anuales muy alto, con una media de 3,53 en dos
años, y con una escala de discapacidad superior a la media. Al año de
tratamiento, estos pacientes presentaron una media de 0,4 brotes
anuales y de 0,9, a los dos años. El 27,2 por ciento sólo había
padecido un brote al año, lo que, según los especialistas, supone
frenar la enfermedad en su evolución.
UN 22 POR CIENTO NO MEJORA
No obstante, un 22 por ciento de los pacientes no experimentaron
ningún tipo de mejoría con el tratamiento. Para ellos, sin embargo,
se están investigando nuevas líneas de medicación basadas en la
combinación del interferón beta-1b con inmunosupresores que, según el
doctor J.C. Alvarez-Cermeño, del servicio de Neurología del Hospital
Ramón y Cajal de Madrid, "está dando muy buenos resultados".
En cualquier caso, los autores del estudio concluyen del mismo que
este tratamiento es "eficaz, en cuanto que frena la progresión de la
discapacidad y reduce los brotes y presenta una baja tasa de abandono
debido a que tiene una buena tolerancia a los efectos secundarios.
|
(EUROPA PRESS)
11/22/17-52/00
"