MADRID, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -
Siete de cada diez adolescentes sufren dolores de espalda antes de
los 16 años, situación que se evitaría, en buena parte, incorporando
un adecuado mobiliario en las escuelas y evitando el excesivo peso de
las mochilas, según informaron hoy expertos de la Fundación Kovacs,
institución especializada en esta patología, durante la divulgación
de la "Guía de la Espalda" (accesible en www.espalda.org).
El presidente de la Fundación, Francisco Kovacs, aseguró que "los
problemas de espalda en los niños se han convertido actualmente en un
problema relevante por su elevada frecuencia. Según sus datos, al 41
por ciento de los niños de 11 años les ha dolido la espalda alguna
vez; índice que alcanza el 50,9 por ciento de los niños y 69"3 por
ciento de las niñas entre 13 y 15 años".
Además, son muy relevantes por las consecuencias derivadas de los
mismos, puesto que padecer dolor de espalda durante la adolescencia
aumenta considerablemente el riesgo de sufrirlo de forma crónica al
ser adulto, explicó este experto. En este sentido, recordó que el 6
por ciento de la petición de asistencia sanitaria en Atención
Primaria se debe a los dolores de espalda.
Entre los factores "evitables" que inducen a padecer dolores de
espalda entre los adolescentes, Kovacs destacó la importancia de un
correcto mobiliario en las escuelas, que debería poder ajustarse a
las características de cada sujeto, "teniendo en cuenta que no todos
los niños y adolescentes crecen al mismo ritmo".
Así, según una reciente investigación finlandesa, en la que se
analizó la evolución durante dos años de alumnos de entre 16 y 18
años, el grupo de alumnos que utilizó sillas de altura regulable y
con ruedas, mejoraron "significativamente" el dolor de espalda,
cuello y cabeza. Además, sirvió de factor preventivo ante la
escoliosis (desviación de la columna vertebral) y cifosis ("chepa").
EVITAR EL PESO
El experto señaló que el dolor de espalda entre los niños está
directamente relacionado con el peso que trasportan los escolares en
sus mochilas.
Según indicó, la normativa estipula que el peso transportado no
debe superar el 10 por ciento del peso corporal del niño; sin
embargo, apuntó que "esto no se cumple". En concreto, se ha
constatado que los niños de 11 años cargan cada día un peso medio de
9,3 a 11 kilogramos, lo que representa en torno al 23 por ciento de
su peso corporal, según estudios.
En este sentido, Kovacs insistió en que las autoridades educativas
deberían llevar a cabo las medidas necesarias para disminuir el peso
que tienen que transportar los niños, y poder evitar los dolores de
espalda. Además, también influye el tiempo que dura el transporte del
peso y la fatigabilidad de la musculatura del escolar.
Como posibles soluciones, este experto recomienda los carritos con
ruedas para transportar los libros, editar ejemplares trimestrales de
los libros para evitar tener que transportarlos enteros o instalar
taquillas en las escuelas, entre otras medidas.