BRUSELAS, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Comité Científico de medidas veterinarias de la Unión Europea
confirmó hoy que la utilización de hormonas utilizadas para estimular
el crecimiento del ganado genera un riesgo potencial para la salud de
los consumidores, según se desprende del examen de 17 estudios y
otros datos recientes.
De este modo, el Comité confirma por tercera vez consecutiva sus
dictámenes de 1999 y 2000, en los que se basa la propuesta de la
Comisión de prohibir las importaciones de este tipo de productos que
ahora se encuentra en el Consejo de ministros de la UE. El análisis,
que tiene como origen algunas lagunas científicas apuntadas por la
Organización Mundial del Comercio, se ha basado en aspectos
toxicológicos, el potencial de utilización abusiva, los problemas de
control y otros aspectos medioambientales de seis hormonas concretas.
Se trata de detectar los riesgos para la salud humana por la
presencia de residuos hormonales en la carne de vacuno y los
productos derivados.
La prohibición de las seis hormonas en cuestión se remonta a 1988,
lo que afectó directamente a las importaciones de países terceros que
las utilizaban. Estados Unidos y Canadá contestaron esta decisión y
en 1997 un grupo especial de la Organización Mundial del Comercio
declaró la medida no era conforme al Acuerdo sobre aplicación de
medidas sanitarias y fitosanitarias.
Aunque su dictamen fue modificado parcialmente posteriormente
cuando la UE justificó su decisión, Estados Unidos logró el permiso
para poner sanciones sobre las exportaciones europeas por valor de
100 millones de dólares al año. En este sentido, un portavoz
comunitario recordó que la Comisión está negociando con las
autoridades norteamericanas con el fin de lograr cambiar las
sanciones sobre sus exportaciones por compensaciones.