Archivo - Recurso de llaves de una vivienda. EUROPA PRESS - EUROPA PRESS - Archivo
VALÈNCIA 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El 28 por ciento de los valencianos tiene alguna dificultad para asumir los costes básicos del hogar, según refleja el III Barómetro 'Planeta Propietario' que anualmente elabora Grupo Mutua Propietarios para analizar las preocupaciones de los españoles en torno a la vivienda.
Estas dificultades se hacen especialmente patentes entre los jóvenes (11%), familias numerosas (13%), quienes viven en alquiler (9%) y, de forma especial, en personas con ingresos bajos (19%).
La 'factura del hogar' --que incluye el pago de la vivienda, la cesta de la compra y los suministros energéticos-- ha alcanzado los 1.210,17 euros, un 10,4% más que el año anterior, y ha absorbido el 37,9 % de los ingresos de los hogares, un -1% menos que en 2024.
De hecho, si se compara con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 2025 --unos 1.200 euros netos en 12 pagas--, un hogar que depende de un único SMI debe destinar más de la totalidad (102,2 %) de sus ingresos netos solo a los gastos básicos, sin margen para ahorro o imprevistos.
El crecimiento más importante del gasto medio de los hogares valencianos se detecta en el coste de la vivienda que sube un 12,9% con un gasto medio de 578,27 euros. El gasto del alquiler (588,63 euros) supera al de la hipoteca (572,43 euros) en 16,2 euros.
A continuación se sitúa la cesta de la compra, que se eleva a 465,2 euros mensuales, un 12,7% más que el año anterior. Finalmente, los gastos energéticos --agua, luz, combustible-- son los únicos que descienden ligeramente, un -2,3%.
La directora de Multicanal y Clientes de Grupo Mutua Propietarios, Laura Mulà, ha señalado que "el esfuerzo económico asociado a vivir y mantener una vivienda sigue ganando peso y reduce el margen de tranquilidad financiera de las familias obligándolas a priorizar y ajustar decisiones de consumo".
En este contexto, el III Barómetro 'Planeta Propietario' muestra que la forma en la que los hogares hacen frente a esta presión económica también ha cambiado. Frente a otras fórmulas de ahorro más visibles, como reducir el consumo energético o dejar de comprar elementos para el hogar, las familias optan cada vez más por pequeños ajustes cotidianos.
Entre ellos, destaca con fuerza una nueva estrategia: comprar más marcas blancas y menos productos frescos. Con un 16%, esta opción se convierte en la segunda medida de ahorro más mencionada --por detrás de retrasar los arreglos y las mejoras del hogar-- lo que pone de manifiesto un desplazamiento de la contención económica hacia el consumo diario, en busca de decisiones que resulten menos perceptibles en el bienestar inmediato, pero que permitan aliviar la presión sobre el presupuesto doméstico.
"Estamos ante un giro en la forma de ahorrar con menos recortes puntuales y más ajustes en lo cotidiano que, acumulados, tratan de aliviar la presión económica y la incertidumbre que sienten muchas familias", ha concluido Laura Mulà.