VALÈNCIA 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha cerrado un taller clandestino de motocicletas y ciclomotores en la localidad valenciana de Guadassuar (Valencia) y le ha impuesto la correspondiente infracción administrativa, según ha informado el Instituto Armado en un comunicado.
Las sospechas comenzaron cuando, al realizar un servicio, la patrulla observó a un hombre salir con un ciclomotor de un bajo comercial cerrado al público cuyo rótulo correspondía a una ferretería. Poseía los cristales tapados con plásticos negros que impedían observar el interior.
El hombre comunicó que había traído el ciclomotor para que le realizaran unos arreglos. En el interior, los agentes observaron un taller de reparación y puesta a punto de toda clase de motocicletas y ciclomotores, en diferentes fases de reparación.
Se observaron elevadores, neumáticos de reposición, neumáticos al final de su vida útil, aceites de motor en garrafas, aceites de motor usados, todo tipo de herramientas propias de un taller, un torno, fresadora y, todas las herramientas necesarias para la actividad de taller.
Los agentes requirieron entonces la licencia ambiental o declaración de responsable y proyecto técnico, certificado de compatibilidad urbanística, seguro de la actividad, número NIMA, contrato con empresa gestora de la retirada de residuos, contrato con empresa de mantenimiento de extintores o medios contraincendios, número de industria con expresión de las actividades autorizadas, número de alta como autónomo, número de identificación fiscal para la realización de las facturas a los clientes, libro registro de entradas y salidas de vehículos reparados y contrato de alquiler del establecimiento o título de propiedad.
El denunciado comunicó no poseer ningún documento solicitado y afirmó que había solicitado hacía tres o cuatro meses al Ayuntamiento de Guadassuar el Certificado de compatibilidad urbanística para poder iniciar la actividad por el procedimiento de declaración de responsable ambiental pero que le fue negado por no estar permitida dicha actividad en el emplazamiento en el que se encontraba, por lo que decidió iniciar la actividad igualmente al margen de los procedimientos establecidos y sin las garantías medioambientales necesarias.
En el local se observaron neumáticos al final de su vida útil apilados sin ser gestionados por empresa autorizada a su retirada, así como un bidón con un embudo donde el denunciado dijo depositar los aceites quemados de las motocicletas y ciclomotores que arreglaba.
Además, en el patio interior, los agentes observaron una bandeja con piezas encharcadas en aceites que podían estar siendo vertidos a la arqueta que poseía dicho patio interior y, con ello, contaminar las aguas residuales del alcantarillado público.
También se observaron tres chasis de ciclomotores cubiertos con una tela, totalmente desnudos de otras piezas, por lo que al ser una actividad que se desarrollaba al margen de la legalidad, a puerta cerrada y en la que se observaban ciclomotores o motocicletas desguazados, sin matrícula y tapados, se procedió a realizar listado y comprobación de la situación legal de todos ellos, así como de todos los vehículos observados en el interior, de los que algunos carecían de documentación, de matrícula y, en un caso, no disponía de número de bastidor. Dos de los chasis no poseían documentación y no figuraban en DGT.
Además, los agentes se percataron de que el hombre no poseía los medios necesarios de extinción de incendios en atención al volumen de neumáticos almacenados, grasas y elementos fungibles. Poseía tan solo un extintor de polvo ABC de seis kilogramos caducado.
Por todo ello, los agentes procedieron al cierre de la actividad hasta la subsanación de deficiencias y poseer las licencias o permisos preceptivos.
También informaron al Ayuntamiento del peligro para la prevención y control ambiental que suponía dicha actividad en el caso que se produjera algún incidente. Se ha impuesto al hombre, de 26 años y nacionalidad española, la correspondiente denuncia por infracción a la legislación vigente: ley 6/2014 de 25 de julio de la Generalitat, de prevención, calidad y control ambiental de actividades en la Comunidad Valenciana y a la ley 7/2022 de 8 de abril de residuos y suelos contaminados para una economía circular.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Carlet. Las actuaciones han sido entregadas en el Ayuntamiento de Guadassuar.