Publicado 30/03/2021 14:36CET

Detenidos dos miembros de una red internacional que hackeaba teléfonos móviles para estafar cerca de 80.000 euros

Archivo - Agente de la Guardia Civil en investigación
Archivo - Agente de la Guardia Civil en investigación - GUARDIA CIVIL - Archivo

Formaban parte de una red criminal internacional que infectaba teléfonos móviles gracias a información obtenida en redes sociales

VALÈNCIA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

Agentes del equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Gandia (Valencia) han detenido en Barcelona a dos personas que, al parecer, accedían a teléfonos móviles mediante un malware y activaban de forma remota servicios de banca online y contraseñas bancarias, una técnica con la que al parecer han estafado cerca de 80.000 euros.

Los arrestados, en el marco de la Operación MIKUS, están acusados de delitos de estafa informática, falsedad documental, daños informáticos, contra la intimidad y revelación de secretos, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales, según ha informado la Benemérita en un comunicado.

Fruto de la investigación, se ha logrado desarticular una estructura estable en España de una organización criminal internacional dedicada a la intrusión en terminales telefónicos móviles mediante el uso de malware de acceso remoto.

Con este malware, lograban infectar los móviles de sus víctimas, a través de información obtenida en redes sociales, y activaban de forma remota los servicios de banca online, secuestrando las sesiones. Tras la obtención de las contraseñas bancarias, efectuaban importantes desplazamientos patrimoniales de las víctimas mediante transferencias, prestamos y otros.

Las cantidades estafadas se ingresaban en cuentas de entidades de dinero electrónico de diferentes países, donde de forma inmediata se transformaban en criptomonedas, que soportan pocos controles para la realización de ese tipo de transacciones y "poseen un gran poder de anonimato, sin apenas arbitraje de instituciones financiera", ha explicado la Guardia Civil.

Las diligencias han sido entregadas al juzgado de número 2 de Barcelona.

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