Actualizado 05/12/2010 14:22 CET

El Día del Toro costó a la Generalitat unos 50.000 euros

D. Serafín Castellano Gómez
EP

VALENCIA, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, asegura que gracias a "colaboraciones gratuitas" para la organización y celebración del Día del Toro, que se celebró el pasado mes de octubre, la Generalitat "sólo tuvo que pagar" unos 50.000 euros.

Castellano, en una respuesta parlamentaria a una pregunta formulada por el portavoz de Compromís en las Corts, Enric Morera, explica que con la inversión del Consell se cubrió el traslado y montaje de la exposición de fondos cedidos, la contratación de aseguradoras, el transporte de las reses, la publicidad, la imprenta y el merchandising.

El titular de Gobernación destaca en el escrito que los 50.000 euros pagados por la Generalitat son una cuantía "mínima" teniendo en cuenta la "envergadura" y el "impacto social" del acto, así como la "entidad" de las colaboraciones realizadas que, según asegura, "asumieron la parte más importante del coste".

Al respecto, Enric Morera, en un comunicado, ha criticado que en el contexto actual de "grave crisis", en el que "las entidades benéficas que atienden las necesidades más básicas de miles y miles de personas están desbordadas, no podemos entender como el Gobierno de Francisco Camps es capaz de quemar 50.000 euros en un día, sólo para ser noticia y para seguir las directrices que le han marcado desde Madrid".

Para Morera, "una vez más, el Gobierno de Camps ha vuelto a demostrar que está fuera de lugar y que no se preocupa por los problemas reales de la sociedad valenciana, que, por desgracia, son muchísimos".

El diputado de Compromís ha apuntado que "a estos 50.000 euros, hay que sumarles otros miles y miles de euros que se van para no volver y que no revierten en el beneficio general" y, entre ellos, ha citado la inversión realizada en Mundo Ilusión, las "pérdidas" del circuito urbano de Fórmula 1 y los campeonatos de golf, tenis e hípica.

A su juicio, se trata de "caprichos de un Consell y de un presidente que persiguen la efímera gloria de una fotografía para inmortalizarse con la 'beautiful people', que poco tienen que ver con los problemas reales de la sociedad por la que deben de velar y trabajar".