Las estudiantes palestinas Nariman Salem Irheem y Roba Irheem junto al rector de la UPV, José E. Capilla - UPV
VALÈNCIA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
Muchas solicitudes de ayuda, una larga travesía, una amplia colaboración institucional y mucha "esperanza" han necesitado dos hermanas gazatíes, Nariman Salem Irheem y Roba Irheem, para poder llegar al fin este jueves a la Universitat Politècnica de València (UPV), donde cumplirán su sueño de continuar con sus estudios.
Las hermanas Irheem ya están en València y quieren que su historia sirva como mensaje para "construir un proyecto de esperanza con el que reconstruir el país": "Queremos reconstruir Gaza, no con odio o batallas, a través de la dignidad, la libertad, la educación y la esperanza, porque es la única forma de lograrlo y es la única forma de construirlo todo en este mundo, no solo en mi país".
Por ello, Nariman Salem Irheem y Roba Irheem han ofrecido este jueves una rueda de prensa junto al rector de la UPV, José E. Capilla, en la que han explicado todo el trabajo que hay detrás de su llegada a València y cuál es la realidad de las personas que se han quedado allí.
"Empezamos este viaje formativo buscando la mejor oportunidad y el mejor lugar para seguir formándome. Empecé buscando una beca, una universidad que me concediera esta oportunidad. Todas las de Gaza habían sido bombardeadas", ha recordado Nariman, de 20 años.
"TENÍA UNA ESPERANZA"
El pasado mes de octubre, la joven empezó a enviar correos a muchas universidades españolas. "Pensé en España porque estaba buscando un entorno que me comprendiera y que tuviera cosas que no hay en mi país, como seguridad y libertad", ha explicado.
No fue sencillo. Nariman cargaba su ordenador portátil en pasillos de hospitales. Para llegar a ellos tenía que salir a unas calles con "bombardeos continuos". Además, tenía hambre y recibía muchas respuestas lamentando no poder ayudarla. "Lloré mucho", ha recordado, y hubo momentos en los que "prácticamente todo" apuntaba a que debía cesar en su intento.
"Pero también tenía una esperanza, un sueño" y estaba "segura de que alguien podría escuchar" su mensaje, entender que quería seguir aprendiendo". Fue el 28 de enero de 2026 cuando recibió un mensaje de la UPV, y después una llamada, en la que la universidad valenciana le explicó que iban a intentar ayudarla aunque "mucha gente tenía que colaborar para conseguir esto".
Después se sucedieron seis meses de gestiones. Según ha detallado el rector, el proceso implicó a la ministra de Juventud, Sira Rego; a la de Universidades, Diana Morant, y al titular de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. También se han involucrado diplomáticos españoles en Jerusalén, en Ammán, la Embajada de Israel y ambos frentes del conflicto. "Israel es quien controla todos los pasos y Hamás también les paró y les dejó salir. La voluntad de que esto ocurra es una voluntad compartida", ha detallado Capilla.
Finalmente, las hermanas salieron de Gaza en la madrugada del lunes a través del paso fronterizo de Kerem Shalom. Cruzaron Cisjordania hasta llegar a Ammán, donde disponían de un permiso de 32 horas para abandonar el país. Volaron desde Jordania a Madrid este martes y después se desplazaron por carretera a València. Desde Jordania les acompañó el vicerrector de Internacionalización y Comunicación de la UPV, José Francisco Monserrat.
"El viaje no fue fácil, fueron ocho o nueve horas para salir, sin comer, en circunstancias difíciles, pero tenía una esperanza: me esperaba mi nueva vida", ha destacado la joven, que recuerda que al llegar a Madrid se sintió "por primera vez segura", una sensación que "echaba de menos durante mucho tiempo".
Nariman Salem Irheem quiere aprovechar la oportunidad y, sobre todo, elevar la voz por "todos los jóvenes de Gaza". "Este es un mensaje para todas las personas de Gaza: no perdáis la esperanza, aunque el camino sea complicado, que lo será. Si tenéis un sueño, podéis lograrlo. Esto es un ejemplo. Yo he llegado y vosotros llegaréis", ha señalado.
LA EDUCACIÓN, "EL ÚNICO CAMINO"
La joven ha asegurado que que "la educación no es simplemente tener un certificado, es un mensaje que debo llevar". "La educación es mi único camino para construir el mundo, para construir país, para lograr lo que quiero", ha remarcado Nariman Salem Irheem.
Tanto ella como Roba cuentan con la condición de alumnas invitadas por la UPV, con una ayuda concedida por parte de su Consejo de Gobierno, y llegan avaladas por sus buenos currículums. Las hermanas se preparán durante el verano para realizar su examen de acceso a la universidad a través de la UNED, que ya ha realizado las modificaciones de calendario necesarias, antes de poder matricularse.
Nariman se graduó en Tawjihi en 2023 con una nota media de 9,91. A a pesar de los continuos bombardeos y las dificultades, acabó un año académico de la licenciatura en Ingeniería de Ciberseguridad impartida en inglés en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Gaza.
"Nuestra formación en Gaza antes de la guerra fue muy buena, hay instituciones muy interesantes", ha destacado la estudiante, pero con la escalada bélico "se perdió todo". "Todas las universidades quedaron destruidas, los colegios, y las personas perdieron también sus viviendas". Con ello, "todos perdieron el derecho a la educación", ha lamentado.
Aunque trataron de seguir los estudios con la modalidad online, "era terrible". "Muchos profesores estaban en el mismo entorno que yo. No podían grabar lecciones, darnos materiales, no teníamos conexiones a Internet", y ella solo podía ir a un hospital de vez en cuando a conectar su ordenador unas horas, atravesando caminos "muy peligrosos".
Según Nariman, "si escucháis que alguien está estudiando en Gaza no es así, no hay estructura de educación", no hay buenas conexiones ni "un entorno estructurado" para aprender, ha denunciado.
"Creo que las personas de fuera de Gaza creen que no estamos bien, que no tenemos un buen cerebro, que no soñamos, y es justo lo opuesto. Somos muy inteligentes, tenemos muchos sueños, pero nos educan en un entorno que no nos merecemos", ha manifestado. Así, ha reivindicado que la población de Gaza está compuesta por "personas normales" y ha pedido a todo el mundo que la mire como a "estudiantes, ingenieros, doctores, personas inteligentes".
El rector ha subrayado que las hermanas son "estudiantes brillantes" con las que la UPV está "atrayendo talento". "Con la energía y esperanza que tienen, van a ser más brillantes todavía", ha asegurado.