Foto: EUROPA PRESS
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VALENCIA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un joven ha aceptado una pena de tres años y nueve meses de prisión por acuchillar al acompañante de su exnovia con la que había roto dos días antes. Los hechos tuvieron lugar en una pizzería de la localidad valenciana de Sagunto, y el joven ha reconocido la agresión ante el tribunal de la Audiencia de Valencia.
Inicialmente, el ministerio fiscal pedía para este joven, de 23 años en la actualidad, una pena de nueve años, cuatro meses y 15 días de cárcel por un delito de homicidio en grado de tentativa y otro delito de conducción sin permiso, aunque finalmente se ha llegado a un acuerdo con la defensa por el que se le ha rebajado la pena hasta los tres años y nueve meses de prisión, y al pago de una multa de 1.800 euros.
El joven, natural de Colombia y en situación regular en España, ha reconocido este jueves los hechos que se le imputan en el juicio que iba a comenzar contra él en la sección cuarta de la Audiencia de Valencia. Durante la vista, la víctima ha afirmado que ese día vio venir al agresor en coche, y que luego entró en el restaurante y acuchilló a su acompañante hasta que lo sujetó el camarero.
Los hechos se remontan al 17 de enero de 2011, cuando el procesado, sobre las 22 horas, y pese a que no tenía licencia para conducir, cogió el vehículo de su expareja --con quien había dejado la relación dos días antes-- y se dirigió hasta el restaurante en el que se encontraba ésta junto a otro hombre.
Una vez allí, se acercó a la cristalera y realizó gestos a su expareja y a su acompañante para que salieran. Al ver que no conseguía su objetivo, entró en el local y se dirigió directamente a la mesa en la que éstos estaban cenando, y sin que mediara palabra le dio un puñetazo en la mejilla al hombre.
Inmediatamente después, cogió un cuchillo de la mesa contigua y le asestó tres cuchilladas, todas ellas dirigidas a la zona del tórax o parte superior del tronco, que la víctima pudo repeler poniendo el brazo delante e impidiendo que afectara a estructuras vitales. El arma empleada por el procesado, un cuchillo de mesa con mango marrón y filo de sierra, fue abandonada por el mismo en el restaurante.
Como consecuencia de los hechos, el hombre sufrió diferentes lesiones en el brazo y antebrazo, y le han quedado como secuelas algunas cicatrices. Sin embargo, el perjudicado no ha reclamado nada por estos hechos.