VALÈNCIA 17 May. (EUROPA PRESS) -
Un juzgado de València ha abierto juicio oral a dos mujeres, una de ellas enfermera y la otra estudiante de Enfermería, por la muerte de una paciente de 60 años en el Hospital Universitari La Fe por una posible sobredosis de medicación tras haber sido sometida a un trasplante de corazón del que se recuperaba correctamente. Los hechos ocurrieron en abril de 2022.
Según se desprende del auto de procesamiento, al que ha tenido acceso Europa Press, el juez abre juicio contra las dos mujeres, una aseguradora, como responsable civil directa, y la Conselleria de Sanidad, en concepto de responsable civil subsidiaria, por los delitos de homicidio por imprudencia grave o de lesiones por causa de imprudencia grave. En la vista se tendrá que determinar si la víctima murió por la supuesta sobredosis de medicación o si sufrió solo lesiones aunque falleciera tres días después.
La causa se originó con una denuncia de la familia de la víctima, defendida por el letrado Ignacio Grau, de Rocabert & Grau Abogados, que, en su escrito de acusación, atribuye un delito de homicidio por imprudencia grave y profesional en el ámbito sanitario a las acusadas y les reclama cuatro años de prisión y seis de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión.
Por su parte, el ministerio fiscal atribuye a las acusadas un delito de lesiones imprudentes y reclama seis meses de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión durante tres años para la enfermera y una pena de seis meses de multa con cuota diaria de ocho euros para la estudiante de Enfermería.
Los hechos se remontan al 7 de diciembre de 2022, cuando la víctima, una mujer de 60 años, fue intervenida quirúrgicamente en La Fe para realizar un trasplante de corazón debido a un infarto de miocardio tras shock cardiogénico.
Tras la intervención y su estancia en cuidados intensivos, la mujer fue pasada a planta de cirugía cardiovascular el 21 de febrero de 2022 y se le prescribió un tratamiento médico con un antiviral para prevenir posibles infecciones que debía administrarse por vía oral.
Dos días más tarde, el 23, la enfermera acusada en este procedimiento preparó el medicamento para su administración. Ese día se encontraba con una estudiante, también acusada, que realizaba prácticas y que estaba bajo su supervisión. La enfermera preparó el antiviral para su administración en una jeringa de las empleadas para la administración intravenosa "a pesar de que la orden médica indicaba que la administración debía de ser oral", según se desprende del escrito fiscal.
La enfermera "no supervisó ni controló directamente como debía ser la administración del medicamento por parte de la acusada estudiante, la cual administró el mismo por vía intravenosa erróneamente y no como debía de forma oral", sostiene.
La "errónea" administración del fármaco provocó a la víctima un shock anafiláctico y un edema pulmonar no cardiogénico. Como consecuencia, precisó de tratamiento médico específico en la Unidad de Cuidados Intensivos debido a la inestabilidad hemodinámica y l a necesidad de ventilación mecánica y hemofiltración para eliminar tóxicos.
Según el fiscal, el cuadro médico causado por la "incorrecta" administración se resolvió en cinco días en dicha unidad "provocando una pérdida de calidad de vida muy grave a la paciente durante dicho tiempo". Con posterioridad, la mujer sufrió un nuevo deterioro respiratorio y un posterior accidente cardiovascular que provocó su fallecimiento "sin que pueda establecerse una relación causal del fallecimiento con la errónea administración del fármaco", sostiene.
Y éste es el punto en el que discrepa la acusación particular, quien sostiene que la víctima estaba estable, había superado el trasplante, la intoxicaron y, sin solución de continuidad, murió días después, con un nexo causal.
EL INFORME
En concreto, esta parte señala en su escrito de acusación que, tras la administración del fármaco erróneo, se decidió ingresar a la mujer en el servicio de reanimación, en cuyo informe de ingreso se recogía: "Motivo de ingreso: paciente, mujer de 60 años --46 días post trasplante cardiaco-- ingresa procedente de planta de hospitalización por insuficiencia respiratoria aguda en contexto con administración por error de la medicación oral por vía intravenosa".
El informe continuaba diciendo: "Paciente, mujer, de 60 años, trasplante cardiaco, ingresada en planta de hospitalización con buena evolución. A las 9 horas avisa la enfermera por administrar por error 18 ml de suspensión oral de Valganciclovir --fármaco-- intravenoso. Ingresa en reanimación para vigilancia. Presenta pico febril. Se contacta con farmacia donde indican que la dosis administrada es 60% mayor a la que corresponde para la paciente y en caso de sobredosis la paciente podría presentar un fallo multiorgánico".
Así pues, el mismo día del suministro de la sobredosis por vía intravenosa se trasladó a la paciente a reanimación, donde presentó "insuficiencia cardiaca aguda, taquicardia, tos, fiebre, hipoxia con disnea --nivel bajo de oxígeno en sangre--, plaquetopenia --o trombocitopenia, disminución de plaquetas en sangre--, inestabilidad hemodinámica --se produce cuando hay una presión arterial anormal o inestable--, siendo dichos síntomas derivados de la sobredosis de valganciclovir".
Por ello, según el escrito de la acusación, en notas de evolución, se recogió que iniciaban tratamiento intensivo para "intentar paliar el cuadro actual, severo, con pronóstico incierto". La mujer permaneció en reanimación hasta el 28 de marzo y se decidió el alta a la planta de hospitalización para continuar con monitorización y cuidados.
Al día siguiente siguió empeorando, por lo que se le trasladó de nuevo a reanimación para un mejor control y falleció tres días después, el 2 de abril de 2022, "sin que el tratamiento recibido desde la sobredosis del 23 de marzo hasta su muerte pudiera revertir el fracaso orgánico causado por aquélla", sostiene esta parte. La responsabilidad se determinará tras la vista.
"NO HAY DUDAS"
La denunciante ha manifestado en un comunicado, al que ha tenido acceso Europa Press, que está "satisfecha" porque ahora tendrá la oportunidad, en un juicio oral y público, "de acreditar la conducta criminal de las acusadas", sobre lo que "no ha lugar a dudas".
Ha recordado que su madre "había superado con éxito un trasplante 46 días antes, se encontraba estable y en trámites de abandonar el hospital y, por el injustificable y brutal error de suministrarle un medicamento por vía intravenosa en lugar de vía oral el 23 de marzo de 2022, se le provocó unas lesiones internas tales que la llevaron a la muerte diez días después".
Además, ha denunciado que, a su juicio, "todos los médicos compañeros del servicio de cardiología que durante la instrucción declararon, lo hicieron exclusivamente para tapar las consecuencias del gravísimo error de la enfermera, compañera durante años de éstos, enfermera que, a su vez, recrimina la conducta imprudente a una alumna en prácticas bajo su tutela. Es más, el jefe del servicio afectado, tras la muerte, tan siquiera se dignó a abrir o proponer iniciar un expediente o investigación interna sobre lo sucedido, ni planteó medida alguna para que no se volviera a producir estas graves negligencias", ha lamentado.